El último informe de IDC correspondiente al tercer trimestre de 2026 revela una caída del 20,1% en los envíos globales de ordenadores personales frente al mismo periodo del año anterior. Las unidades enviadas pasaron de 78,5 millones a 62,7 millones una reducción que supera ampliamente la caída del 3,8% registrada en el trimestre anterior (Q2).
Factores que impulsan la caída de los envíos
El principal culpable de esta fuerte disminución es la crisis de RAM que ha encarecido no solo la memoria, sino también otros componentes críticos como CPU y SSD. Los fabricantes de portátiles, al intentar anticiparse a futuros aumentos, compraron grandes volúmenes a precios más bajos; ahora, al enfrentarse a costos más altos, ven sus márgenes comprimidos. Además, los consumidores que temían una nueva alza de precios adelantaron sus compras al inicio del año, lo que dejó menos demanda disponible para el tercer trimestre.
Pronósticos para 2027 y presión sobre los precios
El estudio de TrendForce complementa los datos de IDC y advierte que los envíos de notebooks podrían retroceder nuevamente en 2027. La firma afirma que «Global notebook shipments are currently projected to decline by a low-single-digit percentage in 2027» y advierte que, si los precios de la RAM y el CPU se mantienen elevados, los fabricantes «may be forced to pass more of these costs on to consumers«. Este escenario implicaría que la caída de las ventas de portátiles alcance cifras de dos dígitos, empeorando el panorama ya sombrío del sector.
El costo de fabricar un portátil
TrendForce también cuantifica la estructura de costes de un portátil de gama media-alta, con un precio de referencia de $900. Aproximadamente el 68% del coste total de los materiales corresponde al CPU la RAM y el SSD es decir, dos tercios del coste del portátil. La propia firma enfatiza que «two-thirds of the cost of the laptop» se concentra en estos tres componentes, lo que convierte cualquier aumento en su precio en un factor decisivo para el precio final al consumidor.
¿Cuándo es el mejor momento para comprar?
Ante la expectativa de precios más altos, los minoristas podrían intentar estimular la demanda mediante promociones puntuales. IDC menciona que los comercios temen «llevar demasiada inventario a un mercado donde los precios altos están suprimiendo la demanda», lo que podría traducirse en ofertas durante eventos como Black Friday o Prime Day. Sin embargo, la firma aclara que los descuentos no alcanzarán los niveles de hace un año, ya que los costes de los componentes siguen siendo altos.



