En los últimos meses la inteligencia artificial ha cruzado una línea que antes parecía teórica: la disponibilidad de modelos sin filtros de seguridad está cambiando tanto el panorama del cibercrimen como la experiencia de consumo de tecnología de gama alta y el modelo de negocio de los asistentes conversacionales.
Este artículo reúne tres hechos recientes que, aunque diferentes en su naturaleza, comparten el mismo motor: IA sin censura. Desde la primera sustracción digital automatizada en España, pasando por el lanzamiento del costoso iPhone Duo de Apple, hasta la introducción de publicidad dentro de ChatGPT. Cada uno plantea desafíos y oportunidades que conviene analizar.
IA sin filtros y la nueva cara del cibercrimen
La Agencia Española de Protección de Datos ha señalado el primer ciberataque ejecutado por un agente de IA en territorio español, marcado por una sustracción digital completamente automatizada. Ante este salto cualitativo, los periodistas Ángel Expósito y José Ángel Cuadrado iniciaron una investigación en la dark web, acompañados por el experto en ciberseguridad Hicham El Afed.
Tras varias jornadas de vigilancia en foros ocultos, canales de Telegram y plataformas como Vórtex, descubrieron que la oferta de herramientas de intrusión ha migrado a la web abierta. Servicios que antes se escondían bajo la etiqueta de “pentesting” ahora aparecen en sitios indexados, con interfaces pulidas y soporte al cliente semejante al de un SaaS tradicional.
Entre los productos más llamativos aparecen nombres como Dark GPTWorm GPT o Fraud GPT. Estos modelos no poseen barreras de contenido y pueden procesar órdenes que los sistemas convencionales rechazarían automáticamente. Los precios varían desde 20 dólares al mes hasta paquetes de 1 000 dólares mensuales, ofreciendo a los delincuentes la posibilidad de automatizar tareas complejas como auditorías de endpoints, generación de phishing personalizado o creación de sitios fraudulentos en cuestión de horas.
Cuadrado lo resume con una analogía contundente: «básicamente, esto es como comprarte un ChatGPT, pero sin censura». La facilidad de acceso reduce las barreras de entrada para el delito digital y obliga a empresas y usuarios a reforzar sus defensas. En este sentido, proyectos de código abierto como Strix buscan ofrecer a los especialistas herramientas para auditar vulnerabilidades antes de que sean explotadas.
Apple apuesta por el doble plegado con el iPhone Duo
En el último evento de Cupertino, Apple presentó su primer dispositivo plegable: el iPhone Duo. Cuando está cerrado, muestra una pantalla de 5,4 pulgadas; al desplegarse, revela una superficie interna de 7,6 pulgadas. El chasis está construido con titanio de grado 5 garantizando resistencia sin añadir peso excesivo.
La bisagra, compuesta por más de 100 componentes, representa una de las áreas más críticas del diseño, fruto de una década de pruebas y mejoras por parte de la competencia. Cuadrado destaca que, aunque marcas como Samsung o Huawei han liderado este segmento durante años, Apple busca ahora posicionarse con un dispositivo capaz de sustituir el portátil para la mayoría de los usuarios.
El precio refleja la premiumización: la versión de 2 TB alcanza los 3 840 euros, mientras que la variante de entrada parte de 2 300 euros. En la misma línea, el iPhone 18 Pro inicia en 1 470 euros y el Pro Max en 1 619 euros, evidenciando un aumento medio de 150 euros respecto a la generación anterior, atribuible al nuevo proceso de fabricación de 2 nanómetros que mejora la eficiencia energética y permite ejecutar IA localmente.
Una novedad destacada es la cámara principal con apertura variable mecánica que emula el funcionamiento de una cámara réflex al permitir al usuario controlar físicamente la cantidad de luz que llega al sensor. Además, Apple refuerza su ecosistema con la última generación de Apple Watch y AirPods, recordando la necesidad de gestionar la hiperconectividad y crear momentos de desconexión digital para evitar la saturación constante.
ChatGPT incorpora publicidad y las empresas deben replantear la confianza
OpenAI ha anunciado que, a partir de este mes, mostrará anuncios en ChatGPT en 31 mercados europeos, incluido España. La medida busca financiar el enorme coste de mantenimiento de una plataforma que supera el millón de usuarios semanales. Según datos de la empresa, alrededor del 20 % de las conversaciones tienen una intención comercial directa.
La firma de ciberseguridad i3e alerta que, aunque los anuncios estarán claramente identificados y separados de las respuestas generadas por la IA, la integración publicitaria introduce un nuevo riesgo: los usuarios pueden asumir que toda la información que reciben tiene el mismo nivel de objetividad. Sergio García Estradera, gerente de i3e, subraya la necesidad de que las organizaciones fortalezcan los procesos de validación y capaciten a sus equipos para distinguir entre contenido generado por la IA y contenido promocional.
En la práctica, esto implica revisar cada dato obtenido a través de ChatGPT antes de incorporarlo a informes, decisiones de compra o análisis de mercado. La publicidad, aunque útil para financiar el servicio, convierte a los asistentes conversacionales en entornos mixtos donde la línea entre información neutral y mensaje comercial se difumina.
Cada uno de estos cambios exige una respuesta proactiva tanto de reguladores como de usuarios y empresas.



