La convergencia entre tecnologías sanitarias digitales y economía circular está redefiniendo la forma en que se diseñan, usan y disponen los equipos médicos. Un proyecto europeo de cuatro años, financiado por Horizon Europe y coordinado por el Foro RAEE, ha entregado el primer modelo operativo que permite prolongar la vida útil de dispositivos, recuperar materiales críticos y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad del paciente.
Al mismo tiempo, la madurez digital de las empresas y su capacidad para integrar inteligencia artificial son determinantes para que la inversión tecnológica se traduzca en beneficios reales. Un estudio reciente, elaborado por Zoho y el Club de Marketing del Mediterráneo, revela que solo el 25 % de las compañías españolas cuenta con una buena salud digital, pero quienes lo logran obtienen un retorno positivo del 94 % en IA, frente al 44 % de las que no.
Modelo circular para la tecnología sanitaria: resultados de DiCE
El proyecto Digital Health in the Circular Economy (DiCE) analizó el ciclo completo de varios dispositivos, desde su concepción hasta el reciclaje. Los investigadores identificaron que el 80 % del impacto ambiental de un producto se decide en la fase de diseño, por lo que desarrollaron una Guía de Diseño Circular de cinco pasos que incorpora criterios como facilidad de desmontaje, trazabilidad y vida útil extendida.
Entre los datos más reveladores, en 2020 se comercializaron en Europa unos 83 millones de dispositivos médicos portátiles y, si la tendencia continúa, podrían alcanzarse los 2 000 millones anuales para 2050. Actualmente, los residuos electrónicos sanitarios superan los 62 millones de toneladas anuales a nivel mundial y se proyecta que lleguen a 82 millones en 2030. En lugar de incinerar estos aparatos, el modelo de DiCE propone la reutilización de componentes como baterías, placas de circuito y metales preciosos (cobre, oro, litio, tierras raras).
Los estudios de ciclo de vida mostraron que la sustitución de electrodos desechables de ECG por versiones reutilizables disminuye el impacto ambiental entre un 81 % y un 94 %. Asimismo, la introducción de grapadoras quirúrgicas electrónicas motorizadas redujo la huella climática de una intervención en aproximadamente un 12 %. Sin embargo, una vez implementada la reutilización, la limpieza y esterilización emergen como los nuevos retos medioambientales.
Madurez digital y retorno de la IA: hallazgos del estudio 2026
El Estudio sobre Salud Digital en Europa 2026 encuestó a más de 1 500 empresas, incluyendo 300 españolas. Los resultados ponen de relieve tres barreras principales para la transformación digital: el tiempo y esfuerzo requeridos para implementar herramientas (30 %), la falta de adopción por parte de los empleados (28 %) y la necesidad de apoyo externo para integrar sistemas (27 %).
Según los datos, las organizaciones que superan el umbral de “buena salud digital” logran un retorno positivo de la IA en un 94 % de los casos, mientras que solo el 44 % de las empresas con salud digital deficiente reporta resultados favorables. Javier Cubillas, especialista en marketing de Zoho España, subrayó que “invertir en IA sin resolver la fragmentación de datos, sistemas y procesos limita el ROI”. La presidenta del Club de Marketing del Mediterráneo, Eva Prieto, añadió que la integración de canales y herramientas es esencial para ofrecer una visión única del cliente y construir relaciones de confianza a largo plazo.
El caso de Alebat Education ilustra el potencial de la madurez digital: la compañía conectó y automatizó procesos de comercial, marketing, jurídico, facturación y académico, duplicando prácticamente su número de clientes sin ampliar su plantilla y reduciendo la carga operativa gracias a la automatización.
Debate académico sobre IA y salud: la jornada de la UDLA
El 23 de septiembre de 2026, la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de la Universidad de Las Américas organizó el conversatorio “Transformación digital e IA en Salud”. Más de 80 profesionales asistieron, presencialmente y vía Zoom, para discutir los desafíos y oportunidades que la digitalización implica para los sistemas sanitarios.
El director del Departamento de evidencia e Inteligencia para la Acción en Salud (EIH) de la OPS/OMS, Sebastián García Saisó, destacó la necesidad de compartir experiencias y construir soluciones colectivas que respondan a las necesidades de las comunidades. Por su parte, el decano Osvaldo Artaza resaltó que la universidad tiene la responsabilidad de formar profesionales capaces de utilizar las nuevas herramientas al servicio de la población.
Los participantes coincidieron en que, más allá de adoptar tecnologías avanzadas, la verdadera transformación requiere una visión integrada que combine circularidadmadurez digital y capacitación continua. Sólo así se podrá maximizar el valor de la inteligencia artificial en salud, reducir la generación de residuos y mejorar la eficiencia de los procesos clínicos.



