LG ha sido sinónimo de referencia en televisores OLED, y la llegada del LG G6 ha reavivado el debate sobre si merece la pena actualizar desde el LG G5. A simple vista ambos modelos comparten tamaños (55 a 97 pulgadas), soporte para Dolby Vision y Dolby Atmos, y tasas de refresco máximas de hasta 165Hz, así que la decisión no es solamente técnica: también implica valorar precio, condiciones de uso y cuánto aprovechas los avances.
En este texto comparo las diferencias más relevantes en pantalla, procesador y funciones inteligentes, y ofrezco criterios claros para distintos tipos de comprador. Usaré términos clave con énfasis y definiré conceptos con cursiva para que quede claro qué aporta cada cambio: desde el aumento de brillo hasta la nueva asistencia inteligente que integra el G6.
Qué comparten y qué cambia en la ficha técnica
Ambos televisores recurren a un panel de capas múltiples que LG comercializa como tándem-OLED, con soporte para Nvidia G-Sync y AMD FreeSync Premium en modos de juego.
Los rangos de tamaño y la presencia de asistentes por voz (Alexa, Google Assistant y Apple Home) siguen siendo comunes, al igual que las certificaciones de HDR. Sin embargo, el salto que anuncia LG en el G6 va más allá del simple números: la marca ha aplicado un replanteamiento del apilado de capa y del tratamiento antirreflejo para ofrecer, según sus especificaciones, una pantalla notablemente más brillante y con acabado mate que reduce reflejos en salas luminosas.
Por qué aún puedes preferir el LG G5
Calidad de imagen y sonido sin pagar lo último
El LG G5 sigue entregando la reconocida precisión de color y contraste de los OLED de gama alta, con soporte para Filmmaker Mode (definido aquí como modo cineasta) y audio virtual compatible con Dolby Atmos. Su rendimiento en deportes y contenidos rápidos se beneficia de la capacidad de 120Hz que puede ampliarse hasta 165Hz en el modo juego, manteniendo una experiencia fluida con VRR.
Además, al ser un modelo anterior, suele encontrarse en ofertas y liquidaciones, lo que lo convierte en una opción inteligente para quien quiere calidad sin asumir el precio más alto del último lanzamiento.
Diseño y opciones de uso
En términos de diseño, el G5 ofrece un perfil ultrafino apto para montaje a ras de pared y una estética tipo galería que resulta atractiva para salas combinadas con arte y fotografía. Funciones como la app Gallery Plus permiten transformar el televisor en una galería personal, una ventaja estética que no desaparece con la llegada de la siguiente generación.
Por qué el LG G6 puede justificar el desembolso
Pantalla más brillante y acabado mate
El argumento técnico más contundente del LG G6 es su capacidad de alcanzar niveles de brillo muy superiores, hasta 3,000 nits según la marca, y la incorporación de un tratamiento antirreflejo tipo mate que mejora la visibilidad en entornos iluminados. Gracias a un mayor control por capas, el G6 busca mantener los negros puros de los OLED mientras eleva los blancos y enriquece la saturación, lo que beneficia especialmente a contenidos HDR de alta calidad.
Procesamiento y asistentes con inteligencia artificial
Otra diferencia clave es el procesador: el Alpha 11 de nueva generación integrado en el G6 ofrece un rendimiento superior (LG anuncia hasta un 50% más rápido), con una doble IA que mejora el escalado a 4K y la nitidez cuadro a cuadro. Además, el G6 incorpora un AI concierge que automatiza ajustes de imagen y sonido según tus hábitos y ofrece recomendaciones, facilitando la optimización sin necesidad de navegar por menús complejos.
Conclusión y recomendación práctica
Si tu prioridad es ahorrar sin renunciar a una experiencia audiovisual premium, el LG G5 sigue siendo una compra sensata y suele aparecer con descuentos considerables. En cambio, si ves películas en alta calidad, usas el televisor en una sala luminosa o valoras las últimas funciones de IA y mejor procesado, el LG G6 justifica su precio con mejoras reales en brillo, manejo del reflejo y velocidad de procesamiento. En ambos casos obtendrás soporte para formatos y tecnologías de última generación, pero la elección final depende de cuánto aproveches esos incrementos técnicos.

