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9 octubre 2026

Margaret Hamilton, ingeniera del alunizaje, muere a los 90

Margaret Hamilton, la mente detrás del software que llevó al Apolo a la Luna, deja un legado que marcó la historia de la informática.

Margaret Hamilton, ingeniera del alunizaje, muere a los 90

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) anunció el pasado 30 de septiembre el fallecimiento de Margaret Hamilton, a sus 90 años. Su nombre está estrechamente ligado al programa Apolo de la NASA pues lideró el equipo que diseñó el software que permitió que el módulo lunar golpeara la superficie de la Luna en 1969.

Hamilton nació en Paoli, Indiana, en 1936 y se licenció en matemáticas en la Universidad de Michigan en 1955, complementando su formación con estudios de filosofía en Earlham College. En 1959 se trasladó a Boston junto a su marido y, tras un breve paso por el Departamento de Meteorología del MIT, ingresó al Lincoln Laboratory donde programó el prototipo del ordenador AN/FSQ-7, usado por la Fuerza Aérea para detectar aeronaves hostiles.

Del anuncio del laboratorio a la cumbre lunar

La oportunidad de trabajar en la carrera a la Luna llegó cuando su esposo vio un anuncio del Instrumentation Laboratory del MIT que buscaba programadores para «enviar al hombre a la Luna». Margaret presentó su candidatura, se convirtió en la primera mujer programadora del proyecto Apollo y, rápidamente, ascendió a subdirectora del equipo del Módulo de Mando y Servicio. Para 1968, más de 400 personas estaban bajo su dirección, y el plazo era inquebrantable: no había una segunda oportunidad.

Hamilton describió la presión del momento como una mezcla de responsabilidad y libertad. «Nos tomábamos nuestro trabajo muy en serio; muchos empezamos en la veintena. La alta dirección nos dio total confianza, pues el software era una caja negra. Tuvimos que crear una solución y la encontramos». Su equipo implementó lo que hoy se reconoce como una de las arquitecturas de software más complejas de la época, sentando bases para la ingeniería de software como disciplina.

Innovación más allá del Apolo

Con el fin del programa lunar en 1972, Hamilton fundó Higher Order Software en 1976, marcando su paso a la iniciativa empresarial. Una década después, lanzó Hamilton Technologies responsable del desarrollo del Universal Systems Language (USL) un lenguaje y metodología diseñados para prevenir errores y promover la programación defensiva en sistemas críticos.

Su labor no pasó desapercibida. En 2016, el entonces presidente Barack Obama le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad destacando que «Hamilton definió nuevas formas de ingeniería de software y contribuyó al nacimiento de una industria que cambiaría para siempre la historia de la humanidad». El profesor Olivier de Weck, quien dirigió el programa Apolo en el MIT, resaltó que calificarla solo de «pionera» sería quedarse corto: «Dirigió a un equipo que utilizó una tecnología incipiente para crear uno de los sistemas más complejos jamás construidos».

Legado y recuerdos familiares

Margaret Hamilton dejó una huella imborrable tanto en la ciencia como en su familia. Sobrevive su hija Lauren Hamilton, su yerno Richard Selesnick, dos nietos, cuatro bisnietos y sus hermanos John, David y Kathryn. Su vida ejemplifica cómo la creatividad y la determinación pueden transformar desafíos técnicos en hitos históricos.

Hoy, la historia de Hamilton sirve de inspiración para nuevas generaciones de ingenieros y programadores. Su visión de «gestionar lo desconocido» y su insistencia en la prevención de errores continúan guiando a quienes diseñan los sistemas que definirán el futuro de la exploración espacial y de la tecnología

Autore

Carmen Ruiz

Carmen Ruiz traduce el último informe del IPCC en preguntas que importan a la Gen-Z: qué cambia en mi factura, mi trabajo, mi ciudad. Reportaje serio sin alarmismo.