El 6 de abril, un empleado del centro de distribución conocido como PDX9 en Troutdale, Oregon, colapsó mientras trabajaba y posteriormente falleció. Varios testigos aseguran que, durante un largo intervalo, la actividad dentro del almacén continuó en distintas áreas mientras personal de emergencia era llamado y los compañeros intentaban ayudar. Amazon emitió un comunicado expresando condolencias, confirmando contacto con la familia y ofreciendo apoyo emocional en sitio, mientras que autoridades locales, como la Multnomah County Sheriff’s Department, colaboraron con los servicios médicos.
Fuentes internas y registros públicos revelan que se realizó una llamada al 911 cerca de la 1:55 p.m., y que personal intentó administrar atención hasta la llegada de los paramédicos. Según la compañía, la investigación de Oregon OSHA determinó que el fallecimiento no estaba relacionado con el trabajo. Sin embargo, compañeros de labor relatan que la respuesta de la supervisión fue confusa: hubo instrucciones para continuar las labores en ciertos sectores y, en momentos, empleados dicen haber sido disuadidos de intervenir pese a la presencia de personal haciendo compresiones torácicas.
Relatos de los trabajadores
Quienes estuvieron presentes describen un ambiente tenso y, para muchos, indignante. En mensajes dentro del My Voice —la sección interna donde los empleados comparten quejas— varios trabajadores preguntaron por qué no se detuvo toda operación de inmediato y denunciaron falta de información. Algunos dijeron que no se les informó con transparencia sobre lo sucedido y que solo supieron del fallecimiento a través de redes sociales o colegas.
Las reacciones internas muestran angustia, incremento de la ansiedad entre la plantilla y decisiones individuales de buscar empleo fuera de la compañía.
Condiciones físicas y calor en el almacén
Varios empleados atribuyen factores ambientales a la tensión laboral: la instalación de cortinas insonorizantes, pensadas para reducir el ruido, habría limitado la ventilación y generado un ambiente más caluroso dentro del edificio. Trabajadores que desempeñan tareas físicamente exigentes, como el rol conocido como tote runner —encargado de mover grandes contenedores y cargar largas distancias—, dijeron sentirse más sobrecargados tras reducciones en la plantilla de esa función.
Esa combinación de carga física y condiciones térmicas es citada por empleados como un riesgo potencial que, a su juicio, debería ser evaluado con prioridad.
Reacción de supervisión y apoyo inmediato
Varios testimonios relatan que, cuando ocurrió la emergencia, hubo empleados realizando maniobras de reanimación mientras la supervisión parecía indecisa sobre quién debía sustituirlos o coordinar la respuesta. Aunque Amazon informó que cerró operaciones una vez que llegaron los servicios médicos y que ofreció consejería en sitio, algunos trabajadores señalan que al principio se les pidió mantener la productividad. La empresa dijo además que compensó económicamente a quienes dejaron de trabajar ese día y que canceló el turno nocturno correspondiente.
Contexto previo y medidas oficiales
Este incidente ocurre en un contexto más amplio de escrutinio sobre seguridad en centros de distribución. Investigaciones previas detectaron tasas altas de lesiones en ciertos centros: por ejemplo, reportes de 2018 y análisis posteriores mostraron que algunas instalaciones, incluyendo PDX9, registraron índices superiores al promedio de la industria. En 2026, datos de OSHA señalaban que varios almacenes de la compañía reportaban lesiones graves a un ritmo más alto que el de pares del sector. Además, existe una investigación en curso por parte de la United States Attorney’s Office for the Southern District of New York relacionada con prácticas de documentación y seguridad en los almacenes.
Implicaciones y preguntas abiertas
El caso plantea preguntas sobre protocolos de emergencia, transparencia y prioridades operativas. ¿Cuándo y cómo debe suspenderse la actividad ante una crisis? ¿Basta con ofrecer consejería posevento o es necesario revisar diseños de planta y normas térmicas? Amazon ha comunicado una disminución del 43% en su tasa de incidentes registrables desde 2019 y afirma haber invertido más de 2.500 millones de dólares en mejoras de seguridad, incluyendo partidas en 2026; sin embargo, para muchos trabajadores esas cifras no atenúan la experiencia diaria en el piso de trabajo.
Mientras autoridades siguen recopilando información y la causa exacta del fallecimiento permanece oficialmente determinada como no relacionada con el trabajo por Oregon OSHA, el episodio en PDX9 vuelve a poner en primer plano la tensión entre la continuidad operacional y la protección de la vida y la salud de quienes trabajan en la cadena logística. La situación exige respuestas claras, más transparencia informativa y evaluaciones técnicas sobre condiciones ambientales y cargas físicas en el centro.

