En el DevDay de OpenAI, celebrado ayer en San Francisco con la participación de más de 2,500 desarrolladores, la compañía presentó dos innovaciones que marcan un antes y un después en la forma de interactuar con la inteligencia artificial: Dots y ChatGPT Space. El evento, que reunió a ingenieros, emprendedores y curiosos de la IA, sirvió como escenario para que el CEO Sam Altman mostrara sus últimos avances y explicara la visión detrás de los agentes siempre activos.
Dots: agentes que actúan sin que los convoques
Los Dots son “agentes siempre-on”, es decir, programas que permanecen en ejecución y pueden tomar decisiones autónomas mientras exploran la web o interactúan con las aplicaciones vinculadas al usuario. Cada Dot funciona con el modelo GPT-6 Astra lo que les otorga una capacidad de cómputo considerable. Altman explicó que, por ahora, los Dots forman parte de un producto premium disponible solo para suscriptores del plan Pro cuyo precio empieza en $100 al mes. «Estamos empezando como un producto premium. Usa mucho cómputo», afirmó el director durante la presentación.
En pruebas personales, el autor renombró su Dot como “Toolie” y le solicitó que revisara su historial de ChatGPT, detectando tres tareas pendientes: redactar un correo de seguimiento, sugerir restaurantes para un viaje y depurar borradores de pitch. La respuesta del agente fue: «My strongest work is taking a messy, time-consuming task and turning it into something you can use«. Altman, por su parte, comentó que su Dot le filtra lo urgente y le permite despertar con la mente menos «contaminada» por la avalancha de información.
La estrategia de OpenAI se basa también en la estética: los Dots presentan una apariencia adorable, con ojos grandes y formas suaves, siguiendo la tendencia iniciada por la aplicación Muse de Meta. Este enfoque “cuteness-first” busca disminuir la resistencia de los usuarios al adoptar una entidad virtual con la que pueden sentir afinidad.
ChatGPT Space: la oficina colaborativa impulsada por IA
Durante la misma jornada, OpenAI anunció ChatGPT Space un entorno de trabajo compartido donde equipos humanos y la IA crean juntos páginas dinámicasdiapositivas colaborativas y gestionan tareas sin cambiar de herramienta. Disponible inmediatamente en los planes Pro, Business y Enterprise la plataforma permite que un grupo añada miembros y que ChatGPT actúe como un colaborador más, generando documentos en tiempo real a partir de conversaciones.
Una de las novedades más impactantes son las páginas dinámicas documentos que se actualizan automáticamente al conectarse a fuentes externas (por ejemplo, Google Drive o bases de datos). Asimismo, el editor de diapositivas colaborativas permite que varios usuarios editen simultáneamente, con la posibilidad de exportar a PowerPoint o Google Slides. En los planes Business y Enterprise, la herramienta también se integra con Slack y Microsoft Teams, convirtiendo menciones a @ChatGPT en briefs de proyecto o resúmenes de reuniones.
El ecosistema de Space se refuerza con los propios Dots: cada agente puede ser etiquetado en una página, recibir asignaciones de equipo y mantener documentos al día. Aunque el modelo subyacente, GPT-6 Astra ha recibido críticas recientes por su puntuación de honestidad y vulnerabilidades de cadena de suministro, OpenAI ha decidido lanzar los agentes siempre activos como prueba de confianza en su robustez.
Precios, accesibilidad y reflexiones de privacidad
El acceso a un solo Dot está limitado al plan Pro de $100/mes, pero la empresa ya anunció un nivel Pro 500 que cuesta $500 mensuales y brinda mayor capacidad de cómputo mediante Astra Ultrafast. Por contraste, la aplicación Muse sigue siendo gratuita, lo que genera un entorno competitivo entre agentes de distintos proveedores, entre ellos InstinctOpenClaw y la solución de Google conocida como CC.
La incorporación de cuentas de Gmail y Google Drive como fuentes de datos para los Dots plantea interrogantes de seguridad. OpenAI recomienda a los usuarios ponderar los riesgos antes de otorgar accesos extensivos, y mantiene activas las barreras de guardia para evitar comportamientos no deseados. Altman, sin entrar en detalles, dejó entrever que la visión a largo plazo contempla llevar estos agentes a un público masivo: «You should, of course, expect us to do a mass-market thing for billions of people».
En síntesis, la jornada de ayer marcó el debut de dos productos que pretenden redefinir la interacción cotidiana con la IA: Dots, como asistente proactivo, y ChatGPT Space, como espacio colaborativo integral. Ambas soluciones apuntan a eliminar la fricción entre el usuario y la inteligencia artificial, ofreciendo experiencias más fluidas y, a la vez, planteando nuevos desafíos en torno a la privacidad y el control de datos.



