En el marco del plan quinquenal de desarrollo digital, el gobierno chino ha marcado un hito ambicioso: lograr una red nacional de blockchain prácticamente operativa para el año 2030. La iniciativa, anunciada el pasado viernes, se inserta dentro de la estrategia de informatización nacional y busca consolidar lo que las autoridades denominan la «Internet del Valor».
Este proyecto no es una idea aislada; forma parte del 15º Plan Quinquenal para la Informatización Nacional, cuyo objetivo es impulsar la convergencia de tecnologías emergentes, infraestructuras de datos y capacidad computacional. La meta establecida refleja la intención de posicionar a China como líder en infraestructura de cadena de bloques a escala estatal.
Objetivo y horizonte 2030
El documento oficial, emitido por la Comisión Central de Asuntos Cibernéticos, define claramente que la culminación de la red nacional de blockchain debe alcanzarse alrededor del año 2030. La meta incluye la interoperabilidad entre plataformas públicas y privadas, la estandarización de protocolos y la creación de un ecosistema que favorezca la trazabilidad y la seguridad en transacciones de diversos sectores.
Además de la fecha límite, el plan subraya la necesidad de establecer normas técnicas sólidas que regulen la compilación de datos, la velocidad de procesamiento y la protección de la información. Se espera que estas normas sirvan de referencia tanto para empresas estatales como para startups que deseen integrar la tecnología en sus procesos.
Focos regionales del despliegue
Delta del Yangtze
Una de las áreas prioritarias es el Delta del Río Yangtsé, tradicionalmente reconocido como motor económico del país. En esta zona, el plan enfatiza la adopción de blockchain en el comercio y las finanzas, con la finalidad de simplificar la liquidación de pagos, mejorar la transparencia en la cadena de suministro y reducir costos operativos.
Región Chengdu-Chongqing
En el suroeste, la zona de Chengdu-Chongqing será el laboratorio para la implementación masiva de la tecnología en la manufactura y la agricultura. Allí, se prevé que la trazabilidad de materias primas y la certificación de productos mediante blockchain fortalezcan la competitividad de los sectores industriales y agropecuarios a nivel nacional e internacional.
Coordinación institucional y estándares
La ejecución del proyecto está a cargo de la Comisión Central de Asuntos Cibernéticos, organismo de alto nivel dentro del Partido Comunista que coordina la política de desarrollo digital. Un documento conjunto emitido el 9 de octubre por la dirigencia del Partido y el Consejo de Estado ya había llamado a la construcción de esta infraestructura, sentando las bases legales y financieras necesarias.
El plan también prevé la creación de un marco de normas técnicas que abarque desde la arquitectura de red hasta los protocolos de circulación de datos. Estas directrices buscan garantizar la interoperabilidad entre distintas plataformas y la seguridad de la información, reduciendo riesgos de vulnerabilidades y asegurando la confianza de los usuarios.
Contexto regulatorio y visión de Xi Jinping
Aunque China mantiene una prohibición estricta a las actividades relacionadas con criptomonedas, promueve activamente la blockchain como una prioridad nacional. En octubre de 2019, el presidente Xi Jinping instó a incrementar la inversión en la tecnología, señalándola como un pilar para el desarrollo de capacidades propias y la soberanía tecnológica del país.
Esta visión se materializa ahora en un plan que no solo persigue avances técnicos, sino que también busca reforzar la independencia tecnológica de China, alineando la infraestructura digital con los objetivos de desarrollo económico a largo plazo.



