El Departamento del Tesoro de estados unidos ha anunciado una serie de sanciones sin precedentes contra actores cibernéticos iraníes, como parte de una campaña económica global contra el régimen iraní y sus aliados. Esta operación, denominada Operación Economic Outcast busca cortar las conexiones financieras que sostienen al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y al gobierno iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent declaró: «Estamos lanzando un asedio económico contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Nuestro objetivo es cortar cada línea de vida económica que sustenta a este régimen tiránico hasta que Teherán quede solo.» La operación se centra en cortar las redes nucleares, de misiles, petroleras y cibernéticas, incluyendo el sector de activos digitales.
La red de ciberespionaje y sus operaciones
Entre los sancionados se encuentran cinco individuos vinculados al Instituto Mabna una organización con sede en Teherán. Estos individuos han sido acusados de llevar a cabo extensas violaciones de entidades críticas de Estados Unidos, incluyendo empresas de energía, contratistas de defensa, instituciones de salud, empresas de tecnología de la información y instituciones financieras.
El grupo, según el Tesoro, «frecuentemente realiza explotaciones de redes informáticas en beneficio del Ministerio de Inteligencia y Seguridad de Irán (MOIS)». Sin embargo, también se ha descubierto que algunos miembros priorizan sus propios beneficios económicos sobre las operaciones que benefician al MOIS, llegando incluso a atacar empresas iraníes.
Las ganancias millonarias de los hackers
Un análisis de TRM Labs reveló que los 30 monederos vinculados a los cinco miembros del Instituto Mabna han recibido aproximadamente $16.8 millones en total. Keyvan Fayyaz Ghareh Blagh uno de los miembros, controla 10 direcciones que han recibido colectivamente $15.5 millones, lo que representa el 92% del volumen total en cadena de la red.
Además, se descubrió que dos empresas con sede en el Reino Unido, Zedcex y Zedxion han facilitado la financiación operativa del IRGC, procesando alrededor de $1 mil millones en fondos vinculados a la rama armada iraní.
Las consecuencias de las sanciones
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado una recompensa de hasta $10 millones por información sobre individuos que participan en actividades cibernéticas maliciosas contra la infraestructura crítica de Estados Unidos bajo la dirección de un gobierno extranjero. Estas sanciones se producen en un contexto de creciente tensión, donde actores iraníes han sido responsables de una serie de campañas de hackeo desde que Estados Unidos e Israel comenzaron los ataques aéreos contra Irán en febrero de 2026.
Las actividades cibernéticas también se han extendido a aliados de Estados Unidos, como el Reino Unido, donde se sospecha que hackers iraníes causaron el cierre de una pequeña planta de energía durante cuatro días debido a un ciberataque el mes pasado.
La Operación Economic Outcast no solo busca aislar al régimen iraní, sino también poner en alerta a todos los países y plataformas que aún hacen negocios con Irán. Como señaló Ari Redbord jefe global de políticas de TRM Labs, «La operación Economic Outcast se trata de aislar verdaderamente al régimen iraní tanto en cadena como fuera de cadena.»



