En la madrugada del 15 de agosto de 2026, Granada se vio sacudida por un terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín. Este evento sísmico, que se prolongó durante ocho segundos, no causó víctimas mortales, pero sí dejó una estela de daños materiales y una población en estado de alerta.
La Junta de Andalucía activó la fase de emergencia situación operativa 1, del Plan ante el Riesgo Sísmico, mientras que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) registró más de 40 réplicas durante la madrugada, algunas de ellas sentidas por la población.
Impacto y daños materiales
El terremoto se sintió con mayor intensidad en localidades del norte de Granada, como Huéscar y en municipios costeros como AlmuñécarSalobreña y Motril. También se notó en otras provincias andaluzas, como JaénAlmería y Málaga así como en Córdoba capital.
Entre los daños materiales más destacados se encuentran desprendimientos en fachadas, cornisas y cristales, así como afectaciones en edificios y viviendas. La Alhambra uno de los monumentos más emblemáticos de Granada, no sufrió daños y abrió sus puertas a las once de la mañana, tras una inspección de seguridad.
El vicepresidente primero y consejero de Emergencias de AndalucíaAntonio Sanz informó que no hubo daños personales graves, pero sí casos de crisis de ansiedad y traumatismos leves. Los bomberos realizaron más de 85 intervenciones y el 112 recibió más de 300 llamadas.
Sanz destacó que los expertos prevén nuevas réplicas, aunque de menor intensidad, y recordó la importancia de la autoprotección. Entre las recomendaciones se encuentran alejarse de fachadas, cornisas y balcones, así como evitar entrar y salir de edificios con afectación.
Testimonios y medidas preventivas
La alcaldesa de ArmillaLoli Cañavete informó que el barrio de Santa Teresa fue el más afectado, con numerosos desperfectos. Muchos vecinos salieron de sus casas por el miedo, y se habilitaron polideportivos y campos de fútbol para acogerlos.
Marta Mayorga, una vecina de Huétor Vega relató su experiencia: «Salimos a oscuras de casa y solo cogimos el móvil. Me faltó un mensaje en el móvil para saber qué estaba pasando.»
El presidente de la Junta de AndalucíaJuanma Moreno pidió calma y precaución a través de las redes sociales, mientras que el rey llamó a Moreno para interesarse por la situación y transmitir un mensaje de ánimo a los afectados.



