En los bosques nubosos de los Yungas bolivianos, un pequeño felino de apenas el tamaño de un gato doméstico ha sido identificado como una especie totalmente nueva: el tilcayo. Durante décadas fue confundido con otros felinos similares, pero el análisis de ADN realizado recientemente reveló que se trataba de un linaje desconocido, la primera descripción de un felino viviente en más de un siglo.
El tilcayo: el felino que la ciencia acaba de nombrar
Los investigadores que trabajaron en la zona explicaron que la ausencia de registros se debió a que nadie buscaba activamente esa morfología particular. El descubrimiento subraya la importancia de la curiosidad como motor de la investigación: cuando se vuelve a examinar lo que se creía conocido, pueden emerger nuevas especies incluso en áreas ya estudiadas. El nombre científico del tilcayo fue asignado tras comparar su genoma con el de otros felinos, confirmando que sus rasgos distintivos no pertenecen a ninguna familia conocida.
Ágora de ciencia en Burgos: un festival de conocimiento de élite
Entre el 13 y el 16 de octubre, el auditorio del Fórum de Burgos acogerá el Ágora de ciencia una serie de charlas gratuitas que reunirá a cuatro figuras de la investigación mundial: el astrofísico y Nobel Michel Mayor, la pionera de la nanotecnología farmacéutica María José Alonso, la inmunóloga Yasmine Belkaid y el biólogo evolutivo Antonio Lazcano. Cada ponente abordará temáticas de alto impacto, desde la búsqueda de exoplanetas habitables hasta la aplicación del ARN mensajero en vacunas.
Mayor explicará cómo se descubrió el primer planeta fuera del Sistema Solar en 1995 y cuál es el estado actual de la detección de mundos semejantes a la Tierra. Alonso describirá el papel de la nanotecnología en la formulación de vacunas de ARN, una tecnología que ha salvado millones durante la pandemia de SARS-CoV-2. Belkaid, al frente del Instituto Pasteur, profundizará en la relación entre la microbiota humana y el sistema inmunitario, mientras Lazcano ofrecerá una visión de los procesos que podrían haber dado origen a la vida hace miles de millones de años.
IRAS 18293-0941: el microblázar que ilumina nuestro vecindario galáctico
En otro rincón del universo, astrónomos internacionales han anunciado la detección del primer microblázar dentro de la Vía Láctea: IRAS 18293-0941, situado a unos 12.000 años luz de la Tierra. Este objeto alberga un agujero negro de masa estelar, diez veces la del Sol, que alimenta material de una estrella compañera cada 11 días. El proceso genera un disco de acreción ardiente y dos chorros de plasma; uno de ellos está alineado casi directamente hacia nuestro planeta, creando una “burbuja” de 100 años luz en el medio interestelar.
Los rayos expulsados alcanzan energías cien veces superiores a las que se logran en el Gran Colisionador de Hadrones, lo que los convierte en una herramienta natural para estudiar la aceleración de partículas en condiciones extremas. Gracias a observaciones multi-banda —desde el visible hasta los rayos gamma— los científicos han podido reconstruir la geometría del sistema y confirmar que, aunque no es el bláster más potente del cosmos, su proximidad lo hace único para investigar la física de los blázares a escala reducida.
El descubrimiento de este microblázar transforma a un objeto previamente catalogado en 1983 en un laboratorio cósmico accesible, ofreciendo la oportunidad de validar teorías sobre cómo los agujeros negros pueden canalizar energía hacia su entorno. Como señaló el investigador senior de ASTRON, Benito Marcote, contar con un análogo cercano permite estudiar procesos que antes solo se podían inferir de objetos a millones de años luz de distancia.



