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4 julio 2026

Avance tecnológico: Sensores táctiles que cambian de color revolucionan la robótica

Un nuevo sensor táctil que cambia de color está revolucionando la robótica, permitiendo a los robots percibir el tacto con una precisión sin precedentes.

Avance tecnológico: Sensores táctiles que cambian de color revolucionan la robótica

En un avance significativo para la robótica, investigadores de la Queen Mary University of London han desarrollado un sensor táctil que cambia de color, permitiendo a los robots percibir el tacto en tiempo real. Este innovador dispositivo, creado por el investigador postdoctoral Giacomo Sasso transforma las fuerzas invisibles en patrones de color dinámicos, proporcionando mapas de alta resolución de contacto, tensión y presión de manera instantánea.

La tecnología subyacente a este sensor táctil revolucionario se basa en la capacidad de transformar las interacciones mecánicas en campos de color que pueden ser capturados por una cámara USB de bajo costo. Este enfoque innovador elimina la necesidad de algoritmos complejos de reconstrucción, simplificando significativamente el proceso de detección del tacto.

El sensor táctil que cambia de color

El sensor táctil desarrollado por Sasso y su equipo funciona aplicando presión a una superficie de sensado blanda. Esta presión genera colores estructurales que varían espacialmente y pueden ser capturados de inmediato por una cámara estándar. A diferencia de los sensores táctiles tradicionales, que dependen de arreglos densos de sensores electrónicos y algoritmos sofisticados, este nuevo sistema integra la capacidad de sensado directamente en el material mismo.

Esta innovación tiene aplicaciones potenciales en diversos campos, desde la manufactura de precisión hasta la salud. En la manufactura, por ejemplo, permite a los robots manipular componentes a microescala con una delicadeza sin precedentes. En el ámbito de la salud, puede mejorar la sensibilidad de las prótesis y permitir a los sistemas quirúrgicos distinguir entre tejidos sanos y anormales.

La colaboración internacional detrás del avance

El proyecto fue desarrollado en colaboración con investigadores de la Universidad de Florencia la Universidad de Trieste y la Universidad de Trento en Italia. Esta colaboración multidisciplinaria combinó la experiencia en robótica blanda, ciencia de polímeros y ingeniería de materiales para crear una plataforma de sensado que podría redefinir el futuro de las máquinas inteligentes.

El profesor James Bustfield uno de los coautores del proyecto, destacó que la información está ya contenida en la señal de luz. «Lo que es particularmente poderoso es que la información ya está en la señal de luz. Ya no estás reconstruyendo el tacto, lo estás observando directamente», afirmó.

Superando los desafíos de la sensibilidad táctil

Uno de los mayores desafíos en la robótica ha sido replicar la sensibilidad excepcional de la mano humana. Según el doctor Sasso, una sola mano humana contiene más de 10,000 mecanorreceptores responsables de detectar el tacto. «No adivinarás cuánta información se genera cuando tu dedo presiona un interruptor de luz», comentó Sasso, subrayando la complejidad de replicar esta sensibilidad en robots.

El enfoque innovador del equipo difiere fundamentalmente de las tecnologías existentes. En lugar de incrustar arreglos densos de sensores electrónicos, el material mismo se convierte en el medio de sensado, transformando las interacciones mecánicas directamente en patrones de color visibles. Este método produce mapas de presión detallados mientras simplifica la arquitectura del sistema de sensado.

El artículo completo puede leerse en la American Association for the Advancement of Science.

Autore

Javier Ortega

Javier Ortega, bilbaíno de 58 años con estilo casual, rememora haber seguido la larga huelga industrial en la ría de Nervión y entrevistar a trabajadores en astilleros. Sostiene un periodismo que visibiliza a quienes quedan fuera del poder; guarda archivos fotográficos de la transformación industrial de Euskadi.