Los centros de datos son instalaciones que albergan miles de servidores y redes de comunicación, responsables de que podamos comprar en línea, transmitir videos o enviar correos electrónicos. La organización sin ánimo de lucro 7×24 Exchange International los describe como infraestructura «crítica» y, como parte de su campaña, ha creado el libro infantil ¿Qué es un centro de datos? donde una morsa llamada Honey recibe una visita guiada de un trabajador llamado Oliver. En la narrativa, Oliver explica que su misión es garantizar que los servicios del centro estén disponibles «a cualquier hora» para cualquier persona.
Esta iniciativa forma parte de una tendencia más amplia dentro del sector: más allá de los tradicionales lobbies y beneficios fiscales, las compañías intentan ganar simpatía entre los menores. La idea es que, al presentar los datos como algo amable y esencial, se cultive una generación predispuesta a trabajar en la industria y a tolerar su expansión, aun cuando los proyectos de gran escala generan preocupación por el consumo energético y el impacto ambiental.
La estrategia educativa de la industria de los centros de datos
Libros y actividades para niños
Además del cuento de la morsa, 7×24 Exchange International ha lanzado la celebración del «Día Internacional del Centro de Datos», una jornada pensada para generar conciencia y despertar interés en jóvenes. Las escuelas que se suman reciben crucigramas temáticos, páginas para colorear y experimentos sencillos, como proyectos de evaporación que ilustran cómo se controla la temperatura en un data center. Se distribuyen también actividades como «Dibuja la nube» o «Crea tu superhéroe de datos», y se recomiendan varios libros que narran visitas de niños a instalaciones tecnológicas, con personajes como el robot JB o la heroína Polly Packet.
Visitas guiadas y kits escolares
El grupo comercial AFCOM, que representa a operadores de centros, entregó kits de elaboración de banderas conmemorativas del Día de los Caídos a más de 3.100 alumnos de primero de primaria en Loudoun County, Virginia, una zona conocida como «Data Center Alley». Cada kit incluía una tarjeta con datos que resaltaban el «impacto positivo» del sector en la economía local. Empresas como Sabey, Amazon y Cummins también han organizado excursiones: estudiantes de la escuela secundaria Eastmont visitaron una instalación de Sabey; alumnos de Fridley High School fueron llevados al centro de generación diesel de Cummins para entender cómo se suministra energía a los centros a nivel mundial; y el «Skills Center» de Amazon en Arlington abrió sus puertas a estudiantes del área metropolitana de DC.
Críticas y riesgos de la propaganda corporativa
Opiniones de expertos
El profesor Alex Molnar, de la Universidad de Colorado Boulder y director del National Education Policy Center, apunta que este tipo de intervenciones son una forma de propaganda corporativa dirigida a niños. Según Molnar, el objetivo no es vender un producto concreto, sino narrar una historia que haga ver a la industria como indispensable y benéfica. El autor cuestiona el atractivo de un centro de datos para un alumno de tercer grado, describiendo los pasillos repletos de servidores como «las cosas más aburridas que uno puede imaginar», con ruido constante y una mínima interacción humana.
Percepción pública y cuestionamientos ambientales
Una encuesta de Pew Research realizada en el verano reveló que la mitad de los 10.000 estadounidenses encuestados perciben a los centros de datos como «principalmente negativos» para el medio ambiente y la calidad de vida. El descontento se ha traducido en protestas frente a proyectos locales y, en algunos casos, en la cancelación de planes multimillonarios, como el intento de construir un centro de $3 mil millones en Westfield, Massachusetts. Frente a este clima hostil, la industria recurre a la educación como una forma de mantener su «licencia social» y asegurar la continuidad de futuros proyectos.
Mientras las comunidades locales siguen expresando dudas sobre el consumo energético y la huella de carbono de los data centers los defensores del sector continúan apostando por la educación como la mejor carta para asegurar su futuro.



