En un panorama digital en constante evolución, las empresas españolas se enfrentan a un desafío creciente: el aumento exponencial de ciberataques. Según los últimos datos, las organizaciones en nuestro país recibieron una media de 2.068 ataques semanales en julio, un incremento del 1% interanual. Este fenómeno no es aislado, sino parte de una tendencia global donde la inteligencia artificial (IA) está jugando un papel crucial.
El informe de Check Point Research revela que, a nivel mundial, las empresas sufrieron un promedio de 2.336 ciberataques por semana un 16% más que en el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento refleja una realidad preocupante: los ciberdelincuentes no solo mantienen un elevado volumen de actividad, sino que están diversificando sus métodos de ataque.
Los sectores más vulnerables
Entre los sectores más afectados a nivel global, la educación lidera la lista con una media de 4.848 ataques semanales por organización seguida de las instituciones gubernamentales y las telecomunicaciones. En España, los sectores más castigados fueron el gobiernobienes y servicios de consumo y servicios financieros.
El informe destaca que los servicios empresariales concentraron el 32,5% de las víctimas notificadas, seguidos de la industria manufacturera (14,4%) y los bienes y servicios de consumo (13,4%). Estos datos subrayan la necesidad urgente de fortalecer las medidas de ciberseguridad en estos sectores críticos.
El resurgir del ransomware
Uno de los aspectos más alarmantes del informe es el aumento del ransomware una modalidad de ataque que secuestra datos o sistemas para exigir un rescate económico. En julio, se notificaron 964 ataques de ransomware un incremento del 49% respecto al mes anterior y del 87% en comparación con julio de 2026.
Este tipo de ataque no solo interrumpe la actividad empresarial, sino que puede provocar pérdidas económicas directasfiltraciones de información sensible y daños reputacionales. Los sectores más afectados por el ransomware fueron los servicios empresariales (31%), bienes y servicios de consumo (16%), y la industria manufacturera (14%).
La exposición a la inteligencia artificial generativa
Además del ransomware, el informe identifica otra tendencia preocupante: la exposición derivada del uso de herramientas de IA generativa. Lo que hace unos años era una tecnología experimental, hoy es una herramienta habitual en multitud de departamentos empresariales.
Según los datos, uno de cada 36 prompts a plataformas de IA generativa fue clasificado como de alto riesgo por su potencial para exponer información sensible. Además, el 88% de las organizaciones que utilizan este tipo de herramientas registró actividad considerada de alto riesgo, mientras que un 22% de los mensajes enviados a estos sistemas contenía información potencialmente confidencial.
Los datos personales son actualmente la categoría más expuesta, presente en el 70% de las organizaciones analizadas. También aparecen con frecuencia datos financieros e información relacionada con infraestructuras tecnológicas y redes corporativas detectados en un 68% de los casos.
El correo electrónico sigue siendo una puerta de entrada
Pese al protagonismo que han adquirido la IA y el ransomware, el correo electrónico continúa siendo una de las principales puertas de entrada para los ciberdelincuentes. Durante julio, uno de cada 128 correos electrónicos analizados fue catalogado como phishing. A ello se suma que un 20% adicional pertenecía a categorías consideradas potencialmente peligrosas o no deseadas, como spam, graymail o mensajes sospechosos.
Estos datos demuestran que, pese a la sofisticación creciente de las amenazas, muchas campañas siguen apoyándose en una estrategia clásica: engañar al usuario para que entregue credenciales, descargue archivos maliciosos o facilite acceso a sistemas corporativos.
En palabras de Rafael de la Vega director técnico de Check Point Software para España y Portugal, los datos muestran que «el ciberriesgo se está acumulando en varios frentes al mismo tiempo», impulsado por el aumento del volumen de ataques, el fuerte crecimiento del ransomware y la expansión de la inteligencia artificial generativa en el entorno empresarial.



