En un mundo donde los desafíos ambientales y sociales son cada vez más apremiantes, las empresas están redescubriendo el valor estratégico de la sostenibilidad. Más allá de ser un tema de relaciones públicas está demostrando ser un componente esencial en la evaluación del riesgo financiero y la resiliencia operativa.
Quienes trabajan en la gestión de riesgos saben que los problemas crediticios rara vez surgen de la nada. Por lo general, hay señales previas: presiones regulatorias, cadenas de suministro frágiles o fallos en el gobierno corporativo. Durante demasiado tiempo, estos indicadores relacionados con la sostenibilidad se analizaron por separado de los factores financieros tradicionales. Sin embargo, hoy sabemos que las prácticas poco sostenibles pueden generar estrés financiero y aumentar el riesgo de impago.
Sostenibilidad: el nuevo filtro para evaluar el riesgo crediticio
Un reciente informe de Allianz Trade analizó más de 7.400 compañías y encontró que la sostenibilidad aporta información valiosa para evaluar la calidad crediticia. Aunque su impacto es menor que el de los indicadores financieros tradicionales, su relevancia es innegable, especialmente para identificar empresas con mayor riesgo de impago.
El estudio revela que una mejora de un decil en sostenibilidad (aproximadamente 7,5 puntos en una escala de 0 a 100) se asocia con una reducción de 0,25 puntos porcentuales en la probabilidad de impago. Para las empresas en el peor decil de riesgo, esta mejora representa una reducción relativa del 12% al 25%.
El impacto diferenciado de los factores ASG
No todos los factores de sostenibilidad tienen el mismo peso. La dimensión ambiental destaca como la señal más clara en cuanto a riesgo de impago. Una mejora de 10 puntos en la puntuación ambiental puede ser suficiente para mover a algunas empresas de zonas de vulnerabilidad a posiciones más seguras. Por otro lado, la gobernanza gana relevancia cuando se analiza la calidad crediticia a largo plazo, ya que una estructura de decisión sólida actúa como barrera contra el deterioro financiero.
La sostenibilidad en la hostelería: un caso de éxito
El sector hostelero ha encontrado en la sostenibilidad un aliado inesperado. En Jerez, declarada Capital Española de la Gastronomía 2026 se llevó a cabo el ‘Encuentro por la Capitalidad Gastronómica: Unidos por la sostenibilidad y el compromiso de la hostelería’. Este evento reunió a representantes públicos, hosteleros y expertos para discutir cómo la sostenibilidad puede mejorar la competitividad y reducir costes.
Agustín Muñoz, concejal del Ayuntamiento de Jerez, destacó que la sostenibilidad no es una amenaza, sino una oportunidad para el sector. El Consistorio jerezano ha implementado medidas como el sistema de recogida de residuos orgánicos puerta a puerta, dentro de su Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES).
Eficiencia energética: la clave para reducir costes
Pablo Barrenechea, director de Clima y Mercado de la Sostenibilidad de ECODES explicó que pequeñas inversiones en eficiencia energética pueden tener grandes retornos. Por ejemplo, sustituir un congelador tradicional por uno eficiente puede amortizarse en solo cuatro años gracias al ahorro energético. Además, medir la huella de carbono de un establecimiento permite mejorar su competitividad.
Inmaculada Tola, de la Consejería de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía, destacó que ya hay más de 800 huellas de carbono inscritas en el Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE). Estas iniciativas demuestran que la sostenibilidad no solo beneficia al medio ambiente, sino también a la rentabilidad de los negocios.
Innovación sostenible en el sector del jamón
En otro frente, Icoenergía y Greenyellow están impulsando una solución pionera de eficiencia energética en el sector del jamón. Esta colaboración busca reducir el consumo energético y las emisiones de carbono en un sector tradicionalmente intensivo en recursos.
Estos ejemplos muestran que la sostenibilidad ya no es una opción, sino una necesidad estratégica. Las empresas que la integren en su modelo de negocio no solo estarán contribuyendo a un futuro más sostenible, sino también protegiendo su estabilidad financiera a largo plazo.



