El economista Santiago Niño Becerra ha generado un intenso debate con sus recientes reflexiones sobre el futuro de Ceuta y Melilla así como sobre la crisis inmobiliaria que afecta a España. Sus declaraciones, compartidas en redes sociales, han puesto sobre la mesa cuestiones geopolíticas y económicas de gran calado.
Niño Becerra, conocido por sus análisis contundentes, ha planteado un escenario en el que la permanencia de España en estas ciudades autónomas podría estar en juego. Además, ha abordado la escalada de precios en el mercado inmobiliario, un problema que afecta a miles de familias en todo el país.
El futuro de Ceuta y Melilla bajo la lupa
Las ciudades de Ceuta y Melilla han sido parte de la Corona española desde hace siglos, tras la separación de los reinos de Portugal y España. Sin embargo, Marruecos ha reclamado su soberanía sobre estos territorios, una aspiración que ha ganado relevancia en los últimos meses.
En un mensaje publicado el 1 de septiembre de 2026 Niño Becerra cuestionó el enfoque tradicional del debate: «La pregunta no es si Marruecos invadirá Ceuta y Melilla, sino cuándo España se irá de Ceuta y Melilla». El economista argumenta que la realidad geopolítica en 2026 es muy diferente a la de décadas pasadas, lo que podría influir en el futuro de estas ciudades.
Para Niño Becerra, el nuevo posicionamiento estratégico de Marruecos a nivel internacional es un factor clave. «Marruecos desempeña en los planes estratégicos de Estados Unidos un papel muy diferente del que desempeñaba ayer», señaló, destacando que esta circunstancia podría afectar la situación de Ceuta y Melilla.
La crisis inmobiliaria: un problema de oferta y demanda
La crisis de la vivienda en las grandes ciudades españolas ha llevado a muchos a considerar la inversión en el mercado inmobiliario. Sin embargo, la escasez de propiedades y la alta demanda han convertido esta opción en un desafío.
Niño Becerra atribuye la escalada de precios a un desequilibrio entre la oferta y la demanda. «El origen de la escalada de precios se encuentra principalmente en el desequilibrio entre la cantidad de viviendas disponibles y el número de personas que buscan una», explicó. Esta situación se ve agravada por la presencia de compradores con alta capacidad económica, dispuestos a pagar precios inalcanzables para otros.
El problema se extiende al mercado del alquiler donde los precios también han subido. Cuando ciertos compradores pueden pagar cantidades muy superiores a las habituales, los precios de referencia terminan aumentando, afectando a una parte significativa de la población. Los hogares con ingresos medios son los más perjudicados, encontrando mayores dificultades para acceder a una vivienda en zonas con alta demanda.
La escasez de nueva oferta
Uno de los factores que explican este escenario es la escasez de nueva oferta. El Banco de España ha advertido que el país necesita cientos de miles de viviendas adicionales para responder a las necesidades existentes. Actualmente, la incorporación de nuevas viviendas al mercado avanza a un ritmo mucho más reducido en comparación con los años del gran auge inmobiliario.
Esta presión sobre el sector se produce en un contexto de crecimiento económico y elevado nivel de empleo. Más personas con trabajo buscan formar un hogar, independizarse o cambiar de residencia, lo que mantiene elevada la demanda. Esta circunstancia contribuye a que los precios continúen tensionados, incluso después de haber superado los niveles registrados durante la anterior etapa de expansión inmobiliaria.
La economía se dispara
Aunque existen diferencias importantes respecto al escenario vivido hace aproximadamente dos décadas, el sistema financiero mantiene una actitud más cautelosa en la concesión de préstamos hipotecarios. Las condiciones para acceder al crédito son,
Niño Becerra considera que la evolución futura dependerá, en buena medida, de hasta dónde puedan llegar los bolsillos de compradores e inquilinos. Mientras exista capacidad para asumir los precios actuales, la tendencia alcista puede mantenerse. El problema aparecerá cuando una parte significativa de la población alcance su límite financiero y deje de poder afrontar nuevas subidas.
La crítica de Niño Becerra a la clase política
El economista no ha dudado en señalar a los dirigentes del país. «¿Qué piensan hacer quienes tienen poder para decidir al respecto y solucionar esta situación?», preguntó retóricamente. Niño Becerra recordó episodios históricos, como la Gran Hambruna del siglo XIV en los que no se tomaron medidas a tiempo. «Lo que no se sabe es cuánto más la población está dispuesta a aguantar esta situación», concluyó.
La vivienda en España sigue subiendo. Un reciente estudio señalaba que comprar ahora un piso de segunda mano de 80 metros cuadrados cuesta 34.000 euros más que hace un año. La subida se va suavizando, pero no se frena.



