El director general de Inditex, Óscar García Maceiras ha dejado claro que la compañía seguirá aplicando una política de precios estable a pesar de la presión inflacionaria y la incertidumbre generada por los aranceles internacionales. En el VI Foro del Retail y Gran Consumo, el ejecutivo explicó que fijar el precio es una decisión comercial y no financiera, y que los equipos de venta establecen los valores en función de lo que los clientes están dispuestos a pagar.
Para proteger sus márgenes sin sacrificar el diseño ni la calidad, Inditex busca eficiencias internas y apalanca su amplia diversificación geográfica. La empresa produce en 50 países y está presente con tiendas físicas en 99 mercados mientras que sus plataformas digitales alcanzan a 215 países. Según García Maceiras, si la producción y la venta se concentraran en un solo origen-destino, la exposición a cambios arancelarios sería mucho mayor.
Expansión estratégica en Estados Unidos y otras regiones
Estados Unidos se ha convertido en el segundo mercado más importante para el grupo, después de España, aunque actualmente representa solo el 0,5 % de las ventas globales de moda. Inditex proyecta cerrar 2026 con 110 tiendas físicas en territorio norteamericano, impulsado por la apertura de la primera tienda de Bershka (agosto) y la próxima inauguración de la segunda sucursal de Massimo Dutti en el Soho de Nueva York. Zara, por su parte, renovará su icónico local de la Quinta Avenida y añadirá tiendas en Pittsburgh y San Francisco.
El plan de expansión no se limita a EE. UU. En España, que aporta el 16 % de los ingresos, la compañía realizó alrededor de 400 operaciones en 2025 (reformas, reaperturas y reubicaciones). En 59 de los 99 países con tiendas físicas, al menos una de sus marcas factura más de 50 millones de euros, lo que evidencia un potencial de crecimiento aún sin explotar.
Inversión en logística, tecnología y experiencia en tienda
Para sostener su ritmo de expansión, Inditex destinará 2.300 millones de euros en 2026 a la mejora de tiendas, plataformas digitales y, sobre todo, a la logística. En los dos años anteriores ya se había invertido 1.800 millones de euros en la construcción del centro de distribución Zaragoza II, el quinto hub de la compañía. En total, Inditex cuenta con 16 centros de distribución primaria (15 en España y uno en Países Bajos), lo que permite abastecer a sus 5.500 tiendas con novedades dos veces por semana y gestionar los pedidos online de forma ágil.
La digitalización también se refleja en la experiencia dentro de la tienda. El 100 % de los puntos de venta dispone de un nuevo sistema de alarmado y de cajas asistidas lo que ha reducido significativamente las colas y ha liberado al personal para tareas de atención personalizada. Además, inteligencia artificial se emplea para detectar tendencias y anticipar la demanda; alrededor del 20 % de las compras online se recogen en tienda y el 60 % de las devoluciones se gestionan físicamente.
Con respecto al futuro del empleo en sus establecimientos, García Maceiras descartó la idea de tiendas totalmente robotizadas. Según él, la moda sigue siendo un producto eminentemente humano donde la interacción y la asesoría personal son imprescindibles. La tecnología, en cambio, está pensada para eliminar tareas poco valiosas y potenciar la calidad del servicio al cliente.
Compromiso con accionistas y estabilidad financiera
Inditex mantiene una política de dividendos que combina un reparto ordinario del 60 % del beneficio con posibles pagos extraordinarios. El consejo de administración decide el dividendo cada marzo, y el CEO no prevé cambios en esa dinámica. La meta es conservar márgenes estables y una estructura financiera lo más sana posible, sin seguir una estrategia de maximizar la rentabilidad en un trimestre concreto.
UU., una red logística robusta y la integración de tecnología avanzada posiciona a Inditex para seguir liderando el sector de la moda, aun cuando el entorno económico sea volátil.



