En la rueda de prensa que siguió al Consejo de Ministros del pasado martes, el presidente Pedro Sánchez transmitió un mensaje de «absoluta tranquilidad» respecto al futuro del sistema público de pensiones. El mandatario subrayó que los indicadores financieros demuestran que el modelo actual no solo sigue funcionando, sino que goza de una extraordinaria salud. Estas declaraciones aparecen a escasas semanas de las elecciones nacionales previstas para el 29 de noviembre un periodo en el que el debate sobre la viabilidad de las jubilaciones se ha intensificado entre los principales partidos.
Sánchez cuestionó las propuestas del principal partido de la oposición, PP señalando que este había afirmado que garantizaría la viabilidad del sistema “con el modelo actual y con los que vengan”, sin precisar cuál sería ese supuesto modelo alternativo. El presidente también recordó que el PP había insinuado la posibilidad de recortar el derecho al voto a quienes no pudieran acudir presencialmente a las urnas, lo que, según él, forma parte de un “proyecto de recortes” que busca sembrar incertidumbre entre la ciudadanía.
Los indicadores que sustentan la solidez del modelo
Los informes publicados por la AIReF en 2025 y 2026, Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal concluyeron que, gracias a las medidas de refuerzo incorporadas en la última reforma de pensiones el equilibrio financiero del sistema se mantiene a largo plazo. Dicha reforma, aprobada tras la ruptura del Pacto de Toledo después de la crisis financiera, fue también uno de los hitos exigidos por la Comisión Europea para el desembolso de los fondos del Plan de Recuperación, lo que reforzó su carácter estructural y su alineación con criterios de la UE.
Un elemento clave del panorama positivo es la evolución del llamado “hucha de las pensiones” el fondo de reserva de la Seguridad Social. Cuando el gobierno de Sánchez tomó posesión en 2018, esa cuenta contaba con alrededor de 5.000 millones de euros. En la actualidad supera los 20.000 millones lo que supone una diferencia de 15.000 millones acumulados en apenas cuatro años. Ese salto financiero no solo cubre los déficits anuales, sino que también permite reforzar la capacidad de revalorización de las prestaciones conforme al Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Respuesta a las acusaciones del PP y Vox
Los partidos PP y Vox han reanudado la crítica al modelo vigente, argumentando que el creciente coste de las pensiones amenaza la estabilidad de las cuentas públicas y proponiendo alternativas que incluyen recortes o incluso la introducción de un esquema mixto con capitalización individual. En este contexto, la inflación volvió a repuntar, alcanzando un 4,9 % en septiembre según el Instituto Nacional de Estadística, y los principales estudios proyectan un ajuste de las pensiones cercano al 3,5 % a principios de 2027.
Ante estas pretensiones, Sánchez reiteró que el gobierno mantendrá la revalorización anual de las pensiones al ritmo del IPC, garantizando el poder adquisitivo de los jubilados. Además, acusó a la oposición de utilizar la incertidumbre como herramienta política, describiendo su “modelo de recortes” como una estrategia para desestabilizar un sistema que ha requerido años de reconstrucción tras la crisis. El presidente concluyó asegurando que se seguirá alimentando la hucha de las pensiones y que el modelo público permanecerá “sin riesgo” y con la capacidad de responder a futuros retos demográficos y económicos.



