En los últimos meses, el gobierno de Rusia ha intensificado sus medidas de control sobre los servicios digitales extranjeros, ampliando la lista de empresas obligadas a cumplir con una normativa de vigilancia estatal. Esta política persigue que los proveedores mantengan copias locales de los mensajes, llamadas de audio y video, y que entreguen dichos datos a las autoridades cuando así se solicite.
El registro de vigilancia – oficialmente llamado registro de «organizadores de difusión de información» y gestionado por Roskomnadzor – incorporó recientemente a Apple y Microsoft. La admisión de ambas compañías se registró el 2 de octubre, sumándose a otros actores como Google Meet, WhatsApp, Telegram, Snapchat, Cloudflare y Blizzard Entertainment que ya estaban sujetos a la misma obligación.
Obligaciones impuestas por el registro
Según la legislación rusa, las empresas incluidas deben almacenar en territorio nacional la correspondencia, los mensajes de audio y video de sus usuarios, así como información sobre los usuarios y los flujos de comunicación, durante al menos tres años. Además, deben proporcionar estos datos a los servicios de seguridad cuando reciban una solicitud oficial. El incumplimiento puede derivar en multas significativas y, en última instancia, en la restricción del acceso a sus servicios dentro del país.
Ya en enero, Google Meet fue añadido a la lista, demostrando que la medida no es aislada. Paralelamente, plataformas como WhatsApp, Telegram y Signal han sido bloqueadas o parcialmente limitadas, al igual que el servicio de videollamadas FaceTime de Apple, reforzando la estrategia de reducir la disponibilidad de canales de mensajería internacionales.
Historial reciente de Apple en el mercado ruso
Desde la invasión de Ucrania en 2022, la relación de Apple con Rusia se ha tornado complicada. La compañía suspendió la venta y exportación de sus productos y restringió el uso de Apple Pay. No obstante, mantuvo operativo el App Store, lo que generó múltiples roces con autoridades locales. En abril, los usuarios rusos perdieron la posibilidad de efectuar nuevas compras o renovar suscripciones sin disponer de saldo previo en su cuenta, tras la imposición de restricciones de pago por parte del gobierno.
En junio, el Kremlin exigió explicaciones a Apple después de que la firma retirara varias aplicaciones desarrolladas por la empresa estatal VK y eliminara apps bancarias vinculadas a instituciones financieras sancionadas. Posteriormente, en agosto, el regulador antimonopolio ruso abrió procedimientos formales contra Apple por no preinstalar en sus dispositivos la aplicación de mensajería estatal MAX ni la tienda de aplicaciones oficial rusa RuStore.
Repercusiones y perspectivas
Aún sin declaraciones oficiales, ni Apple ni Microsoft han indicado si cumplirán con las exigencias del registro. De adoptarse, ambas tendrían que crear infraestructuras locales para almacenar datos durante el plazo legal y establecer canales seguros de entrega a las autoridades, lo que podría afectar la confidencialidad percibida por sus usuarios en Rusia.
En caso de negativa, la normativa prevé la imposición de sanciones económicas y la posible limitación o bloqueo total de los servicios ofrecidos por estas compañías en territorio ruso. El escenario plantea incertidumbre tanto para los proveedores como para los millones de usuarios que dependen de sus ecosistemas digitales.



