El pasado jueves, la antigua Fábrica de Armas de La Vega se transformó en un universo inspirado en Studio Ghibli. Más de mil espectadores cruzaron sus muros de ladrillo para vivir una velada que combinó animación japonesa percusión, proyecciones gigantes y homenajes a los galardonados del Premio Princesa de Asturias 2026. La iniciativa, impulsada por la Fundación Princesa de Asturias, marcó la apertura de nueve días de actividades que mezclarán arte, ciencia y literatura en un mismo espacio.
Un espectáculo con cerca de 300 artistas
El programa reunió a unos 300 músicos, cantantes y actores que, en veinte minutos, lograron trasladar a la audiencia al mundo de ChihiroTotoro y Porco Rosso. La atmósfera se cargó de misterios cuando los sonidos de martillos resonaron como la reparación del avión del famoso piloto cerdo, mientras tambores taiko japoneses marcaban el pulso de la noche. Entre luces y sombras, los personajes sin rostro de «El viaje de Chihiro» se deslizaron por los pasillos, y el icónico gato-bus de Totoro recorrió los patios, provocando la emoción tanto de fanáticos acérrimos como de quienes descubrieron por primera vez esos mundos.
El punto álgido llegó cuando una orquesta de 45 músicos acompañada por más de 200 voces interpretó las melodías de Joe Hisaishi, autor de la banda sonora de Mi vecino Totoro. Coros vinculados a la Fundación, la escuela Divertimento y el Coro Infantil y Plus sumaron sus voces a los músicos y actores que ya habían participado en las diferentes intervenciones, creando una experiencia inmersiva que llenó los naves de sonidos celestiales.
Instalaciones paralelas que celebran a los premiados de 2026
Tras el espectáculo principal, los visitantes pudieron recorrer espacios temáticos dedicados a los galardonados del año. En una zona, artistas asturianos reinterpretaron la obra de Patti Smith bajo el título «Ya no somos tan niños», mostrando fotografías, pinturas y textos que dialogan con la trayectoria de la cantautora y su relación con Robert Mapplethorpe. Otro recinto, llamado «The Parrot Club», recreó un elegante club londinense para honrar a Julian Barnes Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026, invitando al público a sumergirse en los temas de memoria y amor que caracterizan su literatura.
Entre los proyectos más llamativos se encontraba «Paisaje en espera», una instalación que referencia la Bóveda Global de Semillas de Svalbard recordando la importancia de la conservación biológica como parte del futuro de la humanidad. Cada propuesta buscó conectar la fantasía de Ghibli con la realidad científica y cultural que la Fundación desea promover.
Por qué Studio Ghibli recibió el reconocimiento
Fundado en 1985 por Hayao MiyazakiIsao Takahata y Toshio SuzukiStudio Ghibli ha creado un imaginario donde la naturaleza, la infancia y los grandes dilemas humanos conviven en armonía. Películas como «Nausicaä del Valle del Viento» y «El viaje de Chihiro» demuestran que la animación puede abordar temas como la soledad, la guerra y la esperanza sin perder la belleza de los gestos cotidianos. Esa profundidad artística y su capacidad para trascender el mero entretenimiento infantil fueron las que le valieron el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2026.
El homenaje en La Vega no solo celebró la estética visual de Ghibli, sino también su filosofía: ralentizar el ritmo, valorar los espacios en blanco –el ma japonés– y convertir el entorno natural en un personaje activo. Al combinar música en directo, proyecciones gigantes y recorridos interactivos, la Fundación logró ofrecer una experiencia que, más allá del espectáculo, invitó a la reflexión sobre el papel del arte como puente entre cultura, ciencia y humanidad.



