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31 octubre 2026

Wicker, la fábula erótica de Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson

Olivia Colman encarna a una pescadora que, harta de la marginación, encarga a un artesano un esposo de mimbre que cobra vida y transforma su aldea.

Wicker, la fábula erótica de Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson

El largometraje Wicker vuelve a los cines españoles el 30 de octubre, ofreciendo una combinación inesperada de fantasía erótica y crítica social. La obra, escrita y dirigida por la pareja de cineastas Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson, parte de una adaptación del cuento «El marido de mimbre» de Ursula Wills-Jones. Desde el primer fotograma, la película sitúa al espectador en una aldea pesquera medieval, donde las convenciones patriarcales han convertido a la protagonista en un blanco de hostilidad.

En el centro de la historia se encuentra la pescadora, interpretada por la ganadora del Óscar Olivia Colman. Marginada por su aspecto rústico y por el olor permanente del pescado, decide romper su aislamiento solicitando al cestero del pueblo, encarnado por Peter Dinklage, la creación de un esposo fabricado íntegramente en mimbre. Lo que comienza como una provocación contra las normas del matrimonio evoluciona rápidamente cuando la escultura cobra vida gracias a un toque de magia, convirtiéndose en el marido de mimbre que todos desconocían.

Trama y personajes: una relación fuera de lo común

El ingenio de Wicker radica en usar la premisa aparentemente disparatada para explorar temas profundos como la soledad femenina, la búsqueda de identidad y el poder transformador del amor. El personaje de Alexander Skarsgård encarna al esposo de mimbre, ofreciendo una actuación que combina delicadeza, devoción y una ausencia total de masculinidades tóxicas. La química entre Colman y Skarsgård se vuelve el eje emocional de la cinta, mostrando cómo un vínculo construido a base de madera puede revelar una humanidad inesperada.

El contrapunto de la comunidad

Mientras la pareja inusual progresa, la aldea reacciona con envidia y recelo. La esposa del sastre, interpretada por Elizabeth Debicki, lidera las burlas y la sospecha, reflejando la rigidez de los roles de género que la película denuncia. Cada escena de conflicto sirve para subrayar la resistencia al cambio y la necesidad de aceptar la diferencia, todo ello envuelto en un tono que alterna humor mordaz y sensualidad explícita.

Producción y diseño: artesanía y tecnología a mano

Visualmente, Wicker destaca por su estética meticulosa. El director de fotografía Lol Crawley consigue una atmósfera que recuerda a las texturas de las pinturas holandesas del siglo XVII, usando luz natural para realzar la rusticidad del escenario. Los diseñadores de vestuario combinan influencias flamencas, inglesas y húngaras, creando trajes que refuerzan la sensación de atemporalidad.

El traje prostético de Wētā Workshop

El elemento más asombroso es sin duda el traje prostético del marido de mimbre, concebido por los artistas de Wētā Workshop. Un equipo de 40 especialistas dedicó 18 meses a esculpir una armadura de mimbre basada en las facciones de Skarsgård, evitando por completo el uso de CGI en postproducción. El proceso requirió que el actor soportara largas jornadas de maquillaje y vestimenta, lo que aportó una presencia física auténtica al personaje y reforzó la ilusión de que la criatura era realmente viviente.

Estreno y primeras impresiones

Tras su debut en Sundance y la clausura del Festival de Sitges, la película ha generado expectativa como una de las propuestas más originales de la temporada 2026. Los críticos destacan la capacidad de la obra para mezclar escenas eróticas y humor con una reflexión seria sobre el poder curativo del amor. El estreno en español el 30 de octubre será una oportunidad para que el público descubra cómo una historia de romance imposible puede convertirse en una fábula moderna sobre la aceptación y la transformación social.

Autore

Carmen Ruiz

Carmen Ruiz traduce el último informe del IPCC en preguntas que importan a la Gen-Z: qué cambia en mi factura, mi trabajo, mi ciudad. Reportaje serio sin alarmismo.