En septiembre de 2026, Amazon tomó la decisión de impedir el acceso de Muse, el asistente de IA desarrollado por Meta, a su tienda online. La compañía argumentó que esa acción preservaba las condiciones de uso aceptadas por sus clientes, marcando una clara postura frente a la creciente competencia de los agentes de compra automatizados.
Bloqueo de Muse por Amazon
El bloqueo se produjo después de que Meta lanzara el asistente en el mismo mes, generando una rápida adopción: más de 10 millones de usuarios en EE. UU. y Canadá lo habían configurado, según declaró el propio Mark Zuckerberg. Ese número colocó a Muse a la cabeza de la lista de aplicaciones gratuitas en el Apple App Store, superando incluso a ChatGPT. Sin embargo, varios incidentes de acceso no autorizado a datos sensibles y una vulnerabilidad de tipo zero-day descubierta por un investigador de seguridad pusieron en entredicho su fiabilidad.
Andy Jassy desestima la competencia de Muse
Durante la presentación de los resultados financieros récord, el CEO Andy jassy explicó a los analistas que el uso de agentes de compra sigue siendo escaso porque «the services are still not great» y, en sus propias palabras, no resulta «not great, nor more convenient than coming to a retailer directly«. Jassy subrayó que la experiencia del cliente en Amazon todavía se basa en visitas humanas al sitio, donde los anuncios y las recomendaciones personalizadas generan los mayores ingresos.
Adopción de Muse y riesgos de seguridad
A pesar de los problemas, Muse ha firmado acuerdos con grandes minoristas como Walmart, Best Buy y Shopify, quienes buscan integrar la herramienta en sus plataformas. Sin embargo, un estudio de Surfshark reveló que Muse es el chatbot que más datos recopila, superando a sus competidores en términos de extracción de información de usuarios. Estos hallazgos refuerzan la advertencia de expertos que consideran que la solución todavía no alcanza el nivel de calidad necesario para despliegues masivos.
Alexa consolida su posición en el comercio digital
Paralelamente, Alexa mostró un crecimiento impresionante: más de 400 millones de clientes la utilizaron para comprar durante el último año, y las interacciones aumentaron un 570 % respecto al año anterior. Además, los usuarios que optan por la voz en sus pedidos gastan un 50 % más por orden que quienes no lo hacen, lo que sugiere que Amazon podría ampliar aún más su oferta basada en IA durante los próximos meses.
Mientras Muse gana terreno entre algunos retailers y logra cifras de instalación notables, el liderazgo de Amazon en el ecosistema de compras impulsadas por IA sigue respaldado por la fuerte adopción de Alexa y la percepción de que los agentes externos todavía no ofrecen una experiencia suficientemente atractiva.



