Las Islas Baleares se han convertido en un laboratorio de sostenibilidad en el Mediterráneo, donde cada decisión sobre recursosmovilidadviviendaenergía y talento impacta directamente en la competitividad y la habitabilidad del archipiélago. Este territorio insular, altamente turístico y expuesto al cambio climáticoenfrenta desafíos únicos que requieren soluciones innovadoras.
El Foro Económico y Social del Mediterráneoque se celebrará en Palma en 2027, será una plataforma clave para discutir estas cuestiones. Antoni Riera, doctor en Economía de la Universitat de les Illes Balears (UIB), destaca la importancia de abordar estos temas de manera integrada, entendiendo cómo se conectan en una misma agenda de prosperidadsostenibilidad y bienestar.
Palma como sede del Foro Económico y Social del Mediterráneo
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, expresa su satisfacción por la elección de Palma como sede del foro en 2027. «Constituye un honor que la capital de las Baleares tenga la oportunidad de acoger la próxima edición del Foro Económico y Social del Mediterráneo. Palma aspira a que el próximo foro sea una oportunidad para situar en el centro del debate mediterráneo cuestiones como la sostenibilidad urbanala gobernanza de los destinos turísticosel acceso a la viviendala transformación digitalla competitividad económica y los desafíos específicos de los territorios insulares«, afirma Martínez.
Javier Vich, presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), destaca que la elección de Palma como sede del foro es un reconocimiento a la transformación que el sector hotelero ha impulsado en la isla. «La elección de Palma como sede del cuarto Foro Económico y Social del Mediterráneo supone también un reconocimiento a una transformación que el sector hotelero lleva impulsando desde hace más de una década, a través del reposicionamiento de la planta. Hace tiempo entendimos que el reto no era crecer más, sino generar más valor. Y generar valor significa generar más empleo estable, inversión, oportunidades y bienestar al conjunto de la sociedad sin necesidad de aumentar la capacidad alojativa», señala Vich.
Desafíos inmobiliarios y acceso a la vivienda
Uno de los principales desafíos que enfrenta Baleares es el acceso a la viviendaespecialmente en Mallorca e Ibiza. Este problema afecta seriamente la llegada de trabajadores durante la temporada turística, incluyendo camareros, cocineros, médicos y profesores. Javier Vich subraya que «el acceso a la vivienda, la disponibilidad de alojamiento para trabajadores y la atracción y la retención de talento forman parte de los grandes retos que afronta Mallorca».
Antoni Riera señala que «la vivienda se ha convertido en una condición central de competitividad y cohesión. En Baleares, el gasto anual asociado a la vivienda representa el 37,4% del gasto familiar total, el porcentaje más elevado entre comunidades autónomas. Por eso, la vivienda no puede leerse solo como mercado residencial, sino como asequibilidad residente. Hay que trabajar para convertir la vivienda en una condición de desarrollo turístico sostenible y de competitividad regional», explica Riera.
Escasez de agua y gestión sostenible
Baleares también ha enfrentado la amenaza de falta de abastecimiento de agua, especialmente durante las temporadas de sequía y la alta presión demográfica y turística. Joan Miquel Matas, gerente del Clúster de la Industria Química de las Islas Baleares (CLIQIB), señala que «el problema del agua es el mayor y más importante que tiene esta región. Disponer de agua potable, en cantidad y calidad suficiente, es un derecho recogido por la ONU, en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)».
Antoni Riera subraya que la estrategia balear debe pasar de gestionar escasez a construir un ciclo circular, eficiente y resiliente. «El agua expresa con claridad los límites físicos del territorio. El archipiélago ha avanzado en reutilización, pero el margen de mejora sigue siendo amplio ante la presión estacional, la sequía y la fragilidad de los acuíferos», indica Riera.
En diciembre de 2026, se celebró en Mallorca la tercera edición del Fórum Agua y Turismo, organizado por el Clúster de la Industria Química de las Islas Baleares y la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca. La jornada reunió a representantes del sector turístico, la Administración pública y expertos para tratar sobre la gestión sostenible del agua.
«Nosotros no conseguiremos reducir el ahorro de agua en el turismo solo por normativa, sino que intentamos que el empresario lo haga por convencimiento. Hay tres argumentos claros para hacerlo», concluye Riera.



