Turquía y Australia presidieron la COP31 que se celebró del 9 al 20 de noviembre de 2026 en el Antalya Expo Center, donde se presentó el Compromiso global de electrificación denominado «35 por 35» con la meta de alcanzar un 35 % de electrificación de la demanda final para 2035 y superar el 50 % en 2050.
La propuesta cobró protagonismo por su ambición y por el foco en tres pilares: expansión de redes, almacenamiento y eficiencia. La cumbre, en la costa del Mediterráneo, reunió a delegaciones nacionales, empresas, ciudades y organizaciones civiles para convertir compromisos en acciones medibles.
Por qué el compromiso 35 por 35 marcó la agenda de la cumbre
La meta 35 por 35 se planteó como instrumento central para limitar el calentamiento a 1,5 °C según escenarios de la Agencia Internacional de la Energía y la Agencia Internacional de Energías Renovables. El ministro de Medio Ambiente turco, Murat Kurum, defendió que alcanzar el 35 % exigía duplicar la capacidad renovable instalada y triplicar la tasa de eficiencia energética antes de 2030.
El ministro australiano para el cambio climático, Chris Bowen, añadió que la transición debía ir acompañada de financiación climática robusta. Australia propuso movilizar al menos 500 mil millones de dólares para proyectos de descarbonización en países en desarrollo mediante bonos verdes, seguros climáticos y transferencia tecnológica.
Detalles técnicos y hoja de ruta operacional
La hoja de ruta del compromiso incluyó medidas concretas: expansión de redes eléctricas, despliegue masivo de sistemas de almacenamiento con baterías de gran escala y mejora de la gestión de la demanda. Se promovieron proyectos de solar, eólica e hidrógeno verde para sustituir combustibles fósiles en industria, transporte y calefacción doméstica.
Los organizadores plantearon metas intermedias para 2035 y 2050: llegar al 35 por ciento en 2035 y superar el 50 por ciento en 2050. Para lograrlo se propuso aumentar la inversión pública y privada, así como mecanismos de transferencia de tecnología que aceleren la adopción de infraestructura crítica.
Adaptación, resiliencia y atención a los vulnerables
La COP31 dedicó espacios a la adaptación y la resiliencia, con especial atención a refugiados y desplazados. La Agencia de la ONU para los Refugiados informó que cerca de 90 millones de personas viven en países con alta exposición a fenómenos climáticos extremos, y la cumbre subrayó la necesidad de dirigir recursos a zonas de retorno y campamentos.
Se citó el caso de Siria, donde la disminución de acuíferos y las crecientes inundaciones del río Éufrates en mayo de 2026 forzaron nuevos desplazamientos. En el Sahel y en otras regiones se presentaron soluciones como sistemas de abastecimiento de agua alimentados por energía solar; además, en Etiopía se advirtió que más de 200 días al año podrían registrar calor peligroso, con impactos en campos de desplazados.
Agenda de la cumbre y participación de actores
La Agenda de Acción Climática permitió la presencia de empresas, ciudades, regiones y organizaciones civiles que presentaron iniciativas de economía circular, gestión de residuos y reducción de metano. La Cumbre de Líderes Mundiales se celebró el 11 y 12 de noviembre en el marco de la cumbre, donde cabe esperar compromisos medibles en áreas como seguridad alimentaria y ciudades resilientes.
La presidencia australiana enfatizó la protección de países insulares y océanos, dado el riesgo por la subida del nivel del mar, mientras las discusiones buscaron cerrar la brecha de financiación: hoy los países frágiles reciben solo el 10 % de los recursos globales pese a acoger a gran parte de la población desplazada.
Con la amenaza latente de un fenómeno El Niño intenso, los delegados debatieron la necesidad de equilibrar la urgencia de reducción de emisiones con la presión de canalizar fondos hacia adaptación. La cumbre se planteó como oportunidad para traducir compromisos en proyectos financiables y tecnológicamente viables antes de 2035.
Ultimo actualización: 7 noviembre 2026. Los compromisos adoptados en Antalya seguirán negociándose en las próximas semanas para concretar mecanismos de financiación y calendarios de implementación; la comunidad internacional mantendrá reuniones técnicas para traducir el Compromiso 35 por 35 en planes nacionales y programas de inversión.



