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25 octubre 2026

Impacto del cambio climático en España: calor, lluvias y biodiversidad

España vive un verano sin precedentes y un otoño de lluvias intensas; el clima extremo revela seis amenazas que van desde la ola de calor hasta la pérdida de biodiversidad.

Impacto del cambio climático en España: calor, lluvias y biodiversidad

El Día Internacional contra el Cambio Climático se celebra este 24 de octubre entre una ola de calor histórico y la amenaza de lluvias torrenciales. La temperatura media del verano de 2026 en la península alcanzó los 24,5 °C, 2,4 °C por encima de la media de 1991-2020, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Esa señal de alarma se combina con la mayor temperatura superficial del Mediterráneo desde 1940, creando una combinación de factores que intensifica los riesgos climáticos en todo el territorio español.

1. Calor extremo y sus efectos en la salud pública

Desde 1961, la temperatura media anual en España ha subido 1,75 °C, y los doce años más cálidos se han registrado íntegramente en el siglo XXI. El verano de 2026 se posicionó como el más cálido desde 1869, con olas de calor que prolongaron condiciones de alta temperatura durante cuatro meses consecutivos. El incremento de muertes vinculadas al calor es evidente: entre junio y septiembre de 2026, el Monitor de Mortalidad Diaria (MoMo) contabilizó más de 5 700 fallecimientos atribuibles al calor, la cifra más alta de la última década. Los grupos más vulnerables son adultos mayores, pacientes crónicos y trabajadores al aire libre, y la combinación con la contaminación atmosférica exacerba problemas respiratorios y cardiovasculares.

2. Inundaciones torrenciales y fenómenos de dana

El fenómeno de las dadis (depresiones de aire antinorma) ha cobrado una relevancia sin precedentes. La dana Adam, ocurrida en octubre de 2026, provocó precipitación de 771,8 L/m² en 24 h en Turís, reproduciendo la tragedia de la dana de Valencia de 2024 que dejó más de 200 víctimas. Estas lluvias extremas se relacionan con la mayor temperatura del mar, que aporta energía y humedad a las tormentas. La vulnerabilidad de los asentamientos ubicados en zonas inundables agrava el impacto, generando pérdidas humanas, destrucción de infraestructuras y elevados costes económicos.

3. Incendios forestales cada vez más intensos

Las altas temperaturas, la sequía prolongada y la irregularidad de las precipitaciones favorecen la propagación de incendios forestales. En la cuenca mediterránea, bajo un escenario de emisiones intermedias, la probabilidad de incendios inducidos por el calor podría crecer un 14 % a finales de siglo; con emisiones elevadas, la cifra asciende al 30 %. En los primeros nueve meses de 2026, se registraron 47 grandes incendios forestales (GIF), quemando más de 280 000 ha. Las consecuencias incluyen erosión del suelo, pérdida de biomasa forestal y reducción de la capacidad de los bosques para absorber CO₂.

4. Calentamiento del Mediterráneo y pérdida de biodiversidad

En 2025, la temperatura superficial del Mediterráneo español alcanzó su nivel más alto desde 1940, y en agosto de 2026 se registró un récord de 28,5 °C. Este calentamiento marino no solo aumenta la energía disponible para tormentas, sino que también afecta a los ecosistemas marinos, provocando cambios en la distribución de especies y disminución de la productividad pesquera. La presión sobre la biodiversidad terrestre se intensifica, ya que los hábitats costeros y los humedales deltaicos son vulnerables a la salinización y la pérdida de agua dulce.

5. Respuestas operativas en marcha

Frente a la escasez hídrica, se están transformando plantas depuradoras en ecofactorías. El proyecto de Gavà-Viladecans, gestionado por Veolia, regenera agua que se reutiliza en riego agrícola y protege los acuíferos del delta del Llobregat. En Palencia, la instalación combina energía fotovoltaica y cogeneración, logrando autosuficiencia energ ética y minimizando la huella climática del proceso de tratamiento. En el sector forestal, el Ministerio para la Transición Ecológica impulsa la gestión preventiva de montes, creando cadenas de valor locales que aprovechan la biomasa para energía y reducen la carga combustible. La certificación SURE garantiza la trazabilidad de la madera y la biomasa, asegurando que provienen de fuentes legales y sostenibles.

6. Desafíos económicos y sociales

Los riesgos descritos repercuten directamente en la economía nacional: los costes de reconstrucción tras inundaciones, la pérdida de productividad agrícola por sequías y el aumento de seguros contra incendios encarecen la vida cotidiana. La vulnerabilidad de la población más frágil, especialmente en áreas urbanas densas, obliga a rediseñar los sistemas de suministro de agua y energía, y a reforzar la infraestructura de comunicaciones para enfrentar interrupciones prolongadas. La adaptación exige coordinación entre el sector público y privado, como se evidenció en el foro organizado por ElConfidencial, donde empresas como GSK, Abertis, BASF y Veolia presentaron proyectos de mitigación.

En síntesis, el clima español está atravesando una fase de transición donde el calor récord, las inundaciones, los incendios forestales y el calentamiento del Mediterráneo se entrelazan, creando un panorama de riesgo múltiple. Identificar los puntos críticos permite priorizar intervenciones, proteger a los grupos más expuestos y salvaguardar recursos esenciales como el agua, la energía y la biodiversidad.

Autore

Carmen Ruiz

Carmen Ruiz traduce el último informe del IPCC en preguntas que importan a la Gen-Z: qué cambia en mi factura, mi trabajo, mi ciudad. Reportaje serio sin alarmismo.