En plena era digital, España se enfrenta a un desafío crucial: la digitalización de sus empresas. Mientras Europa avanza a pasos agigantados, España se queda atrás, con un retraso significativo en la adopción de tecnologías avanzadas. Este fenómeno no solo afecta la competitividad del país, sino también la creación de empleo y el crecimiento económico.
El Ministerio de Transformación Digital dirigido por Óscar López, ha puesto en marcha diversas iniciativas para impulsar la digitalización, como el Plan de Digitalización de Pymes que contempló una inversión de 4.656 millones de euros en 2026. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados. Las empresas de alta digitalización concentran el 20,4% de los ocupados, pero solo aportan el 21,2% del PIB, muy por debajo del 24,3% de la media europea.
La paradoja de los sectores poco digitalizados
Uno de los aspectos más sorprendentes de esta situación es que los sectores con menor digitalización son los que obtienen los mayores márgenes de beneficio. Según un estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) estos sectores, que incluyen la alimentación, la energía, la construcción y la hostelería, tienen márgenes de beneficio bruto del 8,6%, frente al 6,7% de los sectores más digitalizados.
Esta paradoja se debe, en gran parte, a las barreras de entrada y la falta de competencia en estos sectores. La intervención del sector público en áreas como la energía y el transporte urbano, junto con la posición dominante de ciertas empresas en mercados locales, limita la entrada de nuevos competidores y desincentiva la inversión en digitalización.
Empresas gacela vs. empresas elefante
El informe distingue entre dos tipos de empresas: las gacela caracterizadas por su rápido crecimiento, y las elefante grandes corporaciones tradicionales que apenas evolucionan. Las empresas gacela tienen mayor presencia en los sectores de alta digitalización y son líderes en la creación de empleo. Sin embargo, su tamaño reducido les impide competir con las grandes corporaciones.
Por otro lado, las empresas elefante dominan los sectores menos digitalizados gracias a su posición de dominio y la falta de competencia. Esta situación frena la transformación digital y limita el crecimiento económico del país. Según el informe, las empresas gacela representan el 16,4% del empleo en los sectores poco digitalizados, frente al 11,9% en los sectores muy digitalizados.
Reformas necesarias para impulsar la digitalización
Para superar este retraso, el informe recomienda la implementación de reformas regulatorias que reduzcan las barreras de entrada y fomenten la competencia. Además, se necesitan políticas que promuevan la apertura de mercados y faciliten la transformación digital del tejido productivo.
La digitalización no solo es una cuestión tecnológica, sino también económica y social. España tiene el potencial para convertirse en un líder en este ámbito, pero para ello es necesario superar los obstáculos que frenan su avance. Solo así se podrá aprovechar plenamente el potencial de la digitalización para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo de calidad.



