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30 octubre 2026

Empresas barcelonesas impulsan 102 acciones contra el cambio climático

Cientos de empresas barcelonesas unen esfuerzos y revelan ciento dos medidas concretas para hacer la ciudad más resiliente al clima.

Empresas barcelonesas impulsan 102 acciones contra el cambio climático

En el marco de Chapter Clima, la asociación Barcelona Global ha concluido un año de trabajo colaborativo con 109 compañías y entidades de seis sectores estratégicos –farmacéutica, retail, alimentación, movilidad, edificación y servicios– con el objetivo de impulsar la descarbonización y la adaptación al cambio climático en la Gran Barcelona. Los resultados, presentados recientemente, se traducen en una hoja de ruta que recoge 102 buenas prácticas aportadas por 57 empresas, lo que muestra la capacidad de coordinación entre actores tan diversos.

Red de participantes y áreas de actuación

Los seis grupos estratégicos reunieron a más de un centenar de organizaciones, y la mayor parte de las iniciativas (58 de 102) se centran en la gestión eficiente de recursos y la reducción de impactos directos. Otras 46 propuestas atacan la huella de carbono de la cadena de valor, buscando mejoras en la producción, distribución y consumo. Entre los sectores, 38 prácticas corresponden a servicios, 22 a edificación y construcción, 13 a movilidad, 11 a la industria farmacéutica, 10 a alimentación y 8 al retail.

Ejemplos sobresalientes de buenas prácticas

Algunos de los proyectos más visibles ya están operando en la ciudad. El Panot+ de Sorigué, una versión circular de la emblemática baldosa, incorpora un 40 % de materiales reciclados y logra una reducción de hasta el 47 % de sus emisiones frente al modelo tradicional. En el ámbito de la movilidad, BSM ha transformado sus aparcamientos subterráneos en hubs de recarga eléctrica, instalando cerca de 600 puntos de carga para vehículos eléctricos.

En el sector aeronáutico, Vueling lanzó el programa Optipath, que analizó más de 230 000 trayectorias de vuelo y estima evitar la emisión de 132 000 toneladas de CO₂ mediante rutas más eficientes. La industria textil también mostró avances: Mango lanzó casi 53 000 prendas confeccionadas con tejido reciclado post-consumo. En alimentación, Mercabarna recuperó 869 toneladas de frutas y verduras aptas para consumo, destinándolas a entidades sociales.

Otros casos relevantes incluyen a Almirall, que redujo su huella de carbono directa en un 22 %, y a Nedgia, cuya inyección de biometano en la red de gas evitó 14 000 toneladas de CO₂. Además, la colaboración entre Exea Impact y Aretian produjo un gemelo digital que permite predecir qué barrios sufrirán con mayor intensidad las próximas olas de calor.

Obstáculos y la propuesta de una ventanilla única

A pesar del abanico de iniciativas, la síntesis de Barcelona Global señala que la barrera principal no es la falta de ideas, sino la excesiva carga burocrática. Las empresas dedican recursos significativos a la elaboración de informes de cumplimiento normativo, lo que retrasa la puesta en marcha de proyectos innovadores. Esta situación se agrava en el caso de las pymes, que constituyen la mayor parte del tejido productivo catalán y requieren mecanismos más ágiles para acceder a tecnologías sostenibles sin perder competitividad.

Para atajar estos cuellos de botella, la asociación propone crear una ventanilla única mediante una mesa de trabajo con la Dirección General de Medio Ambiente de la Generalitat. Esta estructura buscaría simplificar los procedimientos administrativos, establecer una ventanilla única medioambiental y coordinar estrategias entre los 36 municipios que conforman el Área Metropolitana de Barcelona. La iniciativa forma parte de las seis líneas de acción definidas por Chapter Clima: 1) mesa de diálogo con la Generalitat; 2) uso de inteligencia artificial para anticipar riesgos climáticos; 3) guía práctica para financiar la rehabilitación energética de viviendas; 4) grupo especializado en transporte limpio; 5) publicación abierta del catálogo de las 102 buenas prácticas; y 6) agenda de sensibilización ciudadana.

Con este plan, la ciudad avanza hacia la meta europea de contar con 100 ciudades climáticamente neutras para 2030, aspirando a convertirse en una urbe antifrágil, capaz no solo de resistir los impactos climáticos, sino de reorganizarse y fortalecerse a partir de ellos.

Autore

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.