En la reciente edición del Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) celebrada en Madrid, dos terapias basadas en ARNm captaron la atención de la comunidad oncológica. Por primera vez, un estudio de fase III mostró una reducción significativa del riesgo de recaída en pacientes con melanoma de alto riesgo, mientras que otro ensayo ofreció una nueva esperanza para el cáncer de pulmón de células pequeñas.
Los avances se inscriben en una tendencia más amplia: la tecnología del ARNm, que había sido la base de las vacunas contra la covid-19, está siendo adaptada para crear vacunas terapéuticas capaces de entrenar al sistema inmunitario contra mutaciones específicas de tumores.
Resultados del ensayo INTerpath-001 en melanoma
El estudio INTerpath-001, liderado por la investigadora Georgina Long del Melanoma Institute Australia, evaluó una vacuna personalizada de ARNm fabricada a partir de la huella gen ética de cada tumor, administrada conjuntamente con pembrolizumab (Keytruda). Tras dos años de seguimiento, el 82,2 % de los pacientes que recibieron la combinación permanecieron libres de recaída, frente al 70 % de los tratados solo con el anticuerpo monoclonal. El análisis estadístico reveló una reducción del 42 % del riesgo de recaída o muerte.
Estos datos constituyen el primer hito de fase III que demuestra la eficacia clínica de una terapia oncológica basada en ARNm personalizado. Los ponentes del congreso, incluido Fabrice Andr, presidente de ESMO, resaltaron que el hallazgo abre la puerta a una nueva era de inmunoterapia individualizada, aunque advirtieron que aún falta confirmar su utilidad en otros tipos de cáncer.
Avances en cáncer de pulmón con tarlatamab y durvalumab
Paralelamente, Mariano Provencio, presidente del Grupo Español de Cáncer de Pulmón, presentó los resultados del ensayo de fase III DeLLphi305. La combinación de tarlatamab, un bi-específico dirigido a células tumorales, y durvalumab, un inhibidor de puntos de control, mostró una mejora notable en la supervivencia global de pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC) microcítico, una enfermedad que históricamente carecía de dianas moleculares tratables.
Los datos publicados en el New England Journal of Medicine describen una toxicidad manejable mediante corticoides y una respuesta clínica superior a la obtenida con quimioterapia o inmunoterapia sola. Con alrededor de 200.000 muertes anuales atribuidas a este subtipo, la estrategia podría marcar un punto de inflexión en el manejo de una patología hasta ahora considerada sistémica en el diagnóstico.
Repercusiones para la industria farmacéutica y el mercado
Los resultados preliminares anunciados en agosto por Moderna y MSD (Merck) provocaron un movimiento abrupto en Wall Street: las acciones de Moderna subieron un 177 % y las de MSD un 13 %, reflejando la expectativa de que la primera terapia oncológica personalizada con ARNm podría convertirse en una nueva fuente de ingresos tras la consolidación de las vacunas anti-covid. Ambas compañías indicaron que iniciarán conversaciones con autoridades regulatorias para solicitar la autorización comercial, aunque aún no se ha fijado una fecha de lanzamiento.
Para los inversores y los pacientes, el mensaje es claro: la fusión de ARNm y inmunoterapia está reconfigurando el panorama del cáncer. Si las pruebas de fase III se confirman en los análisis completos, podríamos estar ante la primera aplicación clínica masiva de una vacuna terapéutica que no prevenga la enfermedad, sino que reduzca de forma tangible la probabilidad de su regreso.



