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25 septiembre 2026

Google prueba sus TPU Trillium en órbita con SpaceX

Google enviará la próxima semana un satélite con TPU Trillium a órbita baja para evaluar su resistencia a vibraciones, radiación y calor, paso previo a una red de centros de datos espaciales.

Google prueba sus TPU Trillium en órbita con SpaceX

En la semana que viene la compañía matriz de Google, Alphabet Inc., pondrá en órbita baja terrestre el prototipo llamado Project Suncatcher. El satélite viajará a bordo de la misión Transporter-18 de SpaceX en colaboración con la empresa de imágenes satelitales Planet Labs PBC. En su interior viajarán cuatro TPU Trillium los procesadores de inteligencia artificial desarrollados internamente por Google, que servirán como la primera prueba real de hardware de IA en el entorno espacial.

Detalles del lanzamiento y del vehículo

El arranque se realizará desde el sitio de SpaceX en Bastrop, Texas donde la compañía ha instalado la Gigasat Factory para la producción masiva de satélites con capacidades de IA. La carga útil se ubicará en órbita baja terrestre una zona que permite acceso directo a la energía solar casi continua. La misión no ejecutará cargas de trabajo de IA; su objetivo es someter a los TPU a las condiciones del vuelo para recopilar datos de rendimiento antes de planear constelaciones más ambiciosas previstas para finales de 2027.

Objetivos técnicos del experimento

Google busca validar tres retos críticos: vibraciones y fuerzasradiación ionizante y gestión térmica. Durante los diez minutos de ascenso, el cohete someterá los chips a aceleraciones de hasta 10 g y picos de 100 g en componentes específicos. En tierra, los TPU ya fueron expuestos en el Laboratorio Nuclear Crocker de la Universidad de California en Davis a una dosis de radiación equivalente a cinco años en órbita, y superaron los requerimientos de durabilidad.

El segundo desafío es la radiación ionizante del espacio, la cual puede degradar los circuitos de silicio. Las pruebas previas demostraron que los TPU pueden tolerar una dosis total de radiación superior al límite de un ciclo de vida orbital típico. La misión capturará telemetría en tiempo real para confirmar que los resultados de laboratorio se traducen al entorno real.

El tercer aspecto crítico es la gestión térmica. En el vacío, la ausencia de aire impide la disipación convencional de calor, forzando a los ingenieros a confiar en sistemas de enfriamiento radiativo y conductos de calor internos. El satélite incorporará un nuevo método propietario que será monitoreado durante toda la fase orbital, proporcionando los datos necesarios para diseñar sistemas de refrigeración en futuras constelaciones.

Visión a futuro: centros de datos en el espacio

Si el experimento de Suncatcher resulta exitoso, Google planea lanzar dos satélites adicionales en 2027 para probar la interconexión mediante láseres de alta velocidad. La idea es crear una red de centros de datos orbitales alimentados casi exclusivamente por energía solar, lo que según los cálculos puede generar hasta ocho veces más energía que los paneles instalados en tierra. Esta arquitectura buscaría aliviar los cuellos de botella energéticos y de infraestructura que enfrentan los proveedores de nube en la Tierra.

El desarrollo de la Gigasat Factory en Bastrop, Texas, señala la intención de SpaceX de producir en serie satélites capaces de albergar hardware de IA a gran escala, con la primera serie prevista para desplegarse a partir de finales de 2027. Con la combinación de los avances de Google y la capacidad de fabricación de SpaceX, la visión de un ecosistema de computación orbital parece cada vez más tangible.

Autore

Sofía Herrera

Sofía Herrera cubre lo que pasa en TikTok antes de que llegue a la televisión. Combina análisis cultural con periodismo de actualidad ligera.