El miércoles 26 de agosto de 2026, una inundación repentina en la frontera entre Nepal y China causó una devastación sin precedentes. El río Bhote Koshi se desbordó, arrastrando consigo una masa de lodo y escombros que sepultó edificios y dejó una estela de destrucción en su paso.
Las autoridades nepalíes reportaron al menos 95 muertos y 384 turistas desaparecidos, entre ellos 291 extranjeros. La magnitud del desastre ha llevado a una búsqueda frenética de sobrevivientes en las zonas afectadas.
La magnitud de la catástrofe
Imágenes aéreas y videos difundidos por la policía de Nepal muestran la enorme escala de la inundación. El distrito de Rasuwa, en Nepal, fue uno de los más afectados, con zonas como Syabrubesi y Timure sufriendo graves daños. Syabrubesi, punto de partida de la popular ruta de trekking al Langtang, quedó sumergida bajo el agua y el barro.
Testigos presenciales relatan escenas de desolación. Suman Chalise, un profesor de 34 años, contó cómo vio cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas. «Fue absolutamente desgarrador», declaró.
La situación en la frontera con China
Del lado chino, una cámara de seguridad captó el instante en que varias personas intentaban huir segundos antes de que un alud de barro y agua arrasara el cruce fronterizo de Gyirong, en la región del Tíbet. Las autoridades chinas informaron de «numerosas víctimas» y desaparecidos en el puerto de Gyirong, que conecta el Tíbet con Nepal.
El presidente Xi Jinping ordenó una operación de rescate «a gran escala» y pidió reforzar los sistemas de monitoreo y alerta temprana para evitar desastres secundarios. «La tarea más urgente es hacer todo lo posible para buscar y rescatar a las personas desaparecidas», afirmó.
El impacto en la infraestructura y el turismo
La Oficina de Turismo de Nepal informó que, según un registro preliminar, identificó a 384 viajeros reportados como desaparecidos en las zonas afectadas. Entre los extranjeros desaparecidos figuran 105 ciudadanos indios, según precisó el organismo.
La inundación causó graves daños en la infraestructura, incluyendo proyectos hidroeléctricos, rutas y puentes, lo que provocó cortes en el suministro eléctrico de la zona. La causa de la inundación no quedó clara de inmediato, aunque una crecida repentina mortal ocurrida el año pasado en el mismo río terminó siendo atribuida al vaciamiento de un lago glaciar.
Las inundaciones y los deslaves son frecuentes durante la temporada del monzón en Nepal y en todo el sur de Asia, un fenómeno que, según los científicos, el cambio climático vuelve más intenso y frecuente.



