El sábado 31 de octubre el pueblecito de Trasmoz, enclavado en la sierra del Moncayo, se transforma en un escenario donde lo ancestral y lo festivo se entrelazan. Organizada por la Asociación Cultural El Embrujo de Trasmoz, la celebración conocida como Luz de las Ánimas arranca a las 10:30 y se prolonga más allá de la medianoche, ofreciendo una agenda que combina rituales religiosos, espectáculos populares y un recorrido nocturno de terror.
Orígenes de una maldición que perdura
La singularidad de Trasmoz radica en su condición de excomunión —una sanción eclesiástica que, aunque carece de efectos prácticos en la actualidad, sigue vigente en los archivos del Vaticano. La disputa comenzó en 1255 cuando el abad del monasterio de Veruela se enfrentó al concejo local por el uso indiscriminado de leña del Monte de la Mata y la falta de tributos. Con el respaldo del obispo de Tarazona, el pueblo fue excluido de la comunión cristiana.
Dos siglos y medio después, la escasez de agua desató otro conflicto. Los monjes desviaron el cauce que alimentaba la villa, lo que obligó a Pedro Manuel Ximénez de Urrea a presentarse ante las Cortes de Aragón. El rey Fernando II falló a favor del señorío, pero el abad, con permiso de Julio II, pronunció una maldición solemne, cubriendo el crucifijo con un velo negro y recitando el Salmo 108 mientras sonaba una campana. Ningún papa ha revocado esas condenas, por lo que, técnicamente, Trasmoz sigue bajo la sombra de la maldición.
Entre brujas, falsificadores y la pluma de Bécquer
El castillo de Trasmoz, que data de la Edad Media, ha albergado leyendas que van desde aquelarres de brujas hasta operaciones de falsificación de moneda. Una teoría sugiere que los falsificadores difundieron rumores de brujería para justificar el ruido nocturno que producían sus talleres. En la década de 1860, Gustavo Adolfo Bécquer se instaló en el monasterio de Veruela y dedicó tres cartas de su obra “Desde mi celda” a las sombras del pueblo, mencionando a la temida “tía Casca”, una bruja que, según la tradición, fue arrojada por los vecinos desde la ladera del castillo.
Estas anécdotas han contribuido a que Trasmoz se haya convertido en un punto de referencia para la Feria de la Brujería y otras actividades relacionadas con la magia popular, atrayendo a visitantes que buscan una experiencia fuera de lo convencional.
Programa de la Luz de las Ánimas 2026
El día comienza a las 10:30 con el reparto, vaciado y decoración de calabazas en la Plaza de España. A las 16:30 los vecinos las sitúan a lo largo del sendero que une la iglesia con el cementerio y encienden velas, recreando la antigua costumbre de iluminar el paso de las almas durante Todos los Santos. A las 19:00 se celebra la procesión de ánimas, durante la cual se entona el canto local “Los gozos para las ánimas benditas”. La organización solicita silencio y respeto para mantener el carácter religioso del acto.
A los 45 minutos, a las 19:45, arranca la parte más esperada para los amantes del suspense: Calles Animadas. Se trata de un recorrido nocturno por el casco antiguo, guiado por habitantes disfrazados que alternan sustos y explicaciones históricas. La entrada cuesta 4 €, la taquilla abre a las 16:00 en el Ayuntamiento y se recomienda llegar diez minutos antes para garantizar el cupo.
Para reponer energías, el mercado ofrece un caldero de alubias por 7 €, que incluye bebida y pan, y un bocadillo caliente por 8 €, con acompañamiento de bebida y un pequeño obsequio. Los premios de la lotería de Navidad y el sorteo de una cesta de productos locales también están disponibles durante la jornada.
El espectáculo continúa con una exhibición de cetrería, cuentacuentos infantiles, pintacaras, y la actuación del mago Tután a las 20:00. La noche concluye a las 00:15 con la tradicional queimada, un ritual que combina fuego azul, vino y licores aportados por los vecinos, simbolizando la unión de la comunidad pese a su supuesta maldición.
Visita al Castillo y al Museo del Caballero y la Brujería
El Castillo de Trasmoz abre sus puertas durante el fin de semana con horarios ampliados: sábado de 11:00 a 14:30 y de 15:30 a 21:00; domingo de 11:00 a 14:30 y de 16:00 a 18:00; lunes de 11:00 a 14:00. En el interior, el Museo del Caballero y la Brujería narra la historia del castillo, la excomunión y la tradición de la brujería, ofreciendo al visitante una visión completa de la identidad del pueblo.
Los residentes de Trasmoz continúan celebrando misas sin impedimentos, demostrando que la excomunión tiene un impacto simbólico más que práctico. Cuando se planteó solicitar la absolución al Vaticano, la junta vecinal votó en contra, prefiriendo mantener la fama que atrae a miles de turistas cada verano.
Como dato curioso, en el cementerio descansa Manuel Jalón, inventor de la fregona, cuyo aporte ha aliviado dolores de espalda a generaciones enteras. Su presencia añade otra capa de orgullo local a una jornada que combina historia, religión, terror y gastronomía.



