En 1989, cuando Las Balsas abrió sus puertas en Villa La Angostura, la zona era prácticamente inexplorada. Sin caminos, electricidad ni gas, el lugar era un refugio aislado en las costas del lago Nahuel Huapi. Hoy, casi cuatro décadas después, la hostería no solo ha crecido, sino que se ha reinventado para ofrecer una experiencia de lujo sostenible que atrae a viajeros de todo el mundo.
La hostería, conocida por sus paredes azules y su arquitectura patagónica, ha mantenido su encanto original mientras se adapta a las demandas del turismo moderno. Su éxito radica en la combinación de actividades al aire libre con la tranquilidad y calidez de sus instalaciones, donde el lujo se expresa en el servicio personalizado y la gastronomía gourmet.
Un legado de innovación y tradición
Fundada por Pinky Fernández Barrio y Ana Goñi, Las Balsas introdujo en Argentina el concepto de hotelería boutique. En 1995, se convirtió en el primer hotel de la cadena Relais & Chateaux en Latinoamérica, un reconocimiento a su calidad y servicio excepcional. La hostería pasó a manos de la familia Sielecki, quienes no solo la mantuvieron, sino que la expandieron, añadiendo villas modernas que respetan el entorno natural.
Las nuevas villas, construidas con materiales sostenibles como piedra, acero y vidrio, ofrecen privacidad y vistas espectaculares al lago. Cada una está diseñada para integrarse en el bosque nativo, proporcionando una experiencia única de lujo ecológico. A pesar de estas adiciones, la casa principal sigue siendo el corazón de la hostería, un lugar donde los huéspedes encuentran la calidez de un hogar.
Sostenibilidad como pilar fundamental
En 2026, Las Balsas logró la certificación B Corp un hito que refleja su compromiso con la sostenibilidad integral. Sebastián Tuvio, gerente general del hotel, explica que el objetivo es ofrecer vivencias únicas que dejen una huella positiva en la Patagonia. Esta certificación reconoce los altos estándares del hotel en impacto social, ambiental y transparencia.
La sostenibilidad se manifiesta en cada detalle, desde la construcción de las villas hasta la gestión de residuos. El hotel ha implementado prácticas que reducen el consumo de recursos y promueven la economía circular, como la transformación de textiles descartados en nuevos uniformes para el personal. Estas iniciativas no solo benefician al medio ambiente, sino que también mejoran la experiencia de los huéspedes, quienes valoran el compromiso del hotel con el planeta.
El futuro del turismo sostenible
Las Balsas es un ejemplo de cómo el turismo de lujo puede ser compatible con la responsabilidad ambiental. Su modelo demuestra que es posible ofrecer experiencias exclusivas sin comprometer la conservación del entorno. La hostería sigue evolucionando, incorporando nuevas tecnologías y prácticas sostenibles que la mantienen a la vanguardia del sector.
Para los viajeros que buscan una combinación de aventura y relax, Las Balsas ofrece una escapada perfecta. Sus instalaciones, su gastronomía y su compromiso con la sostenibilidad la convierten en un destino imperdible en la Patagonia. La hostería no solo ha sabido adaptarse a los cambios, sino que ha liderado la transformación del turismo hacia un futuro más responsable y consciente.



