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6 noviembre 2026

Usa tu aire acondicionado para calentar y ahorrar energía

Aprende a convertir tu aire acondicionado en una calefacción eficiente y a ajustar su uso para minimizar el consumo eléctrico.

Usa tu aire acondicionado para calentar y ahorrar energía

Cuando el termómetro desciende, la primera idea que suele surgir es encender radiadores o una estufa eléctrica. Sin embargo, los aires acondicionados inverter modernos incorporan la tecnología de bomba de calor, lo que les permite actuar como calefactores sin necesidad de equipos adicionales. Esta capacidad reversible resulta particularmente ventajosa cuando solo se necesita calentar una estancia, ya que el consumo puede ser considerablemente menor que el de una calefacción tradicional.

¿Cómo funciona la bomba de calor en modo reversible?

Principio de la bomba de calor

Una bomba de calor es un dispositivo que extrae energía térmica del aire exterior y la transfiere al interior de la vivienda. En lugar de generar calor a partir de la electricidad, el sistema mueve la energía existente, logrando así varios kilovatios de calor por cada kilovatio de electricidad consumido. Según la información de Ideal Home, la eficiencia varía según el modelo, el aislamiento de la vivienda y, sobre todo, la temperatura exterior.

Rendimiento según la temperatura exterior

El coeficiente de rendimiento (COP) puede superar la cifra de 3 en condiciones moderadas, lo que significa que por cada unidad eléctrica se obtienen tres unidades de calor. No obstante, cuando la temperatura exterior cae por debajo de los -5 °C, el COP disminuye y la bomba de calor necesita más energía eléctrica para mantener la temperatura deseada. En climas muy fríos, la diferencia entre el consumo de un equipo reversible y una estufa eléctrica se reduce, pero sigue siendo útil para espacios bien aislados.

Consejos prácticos para optimizar el consumo

Temperatura objetivo adecuada

Una práctica equivocada muy frecuente es subir el termostato a 26 °C pensando que la habitación se calentará más rápido. En realidad, el valor indicado es la temperatura que el aparato intentará alcanzar, no la velocidad de calentamiento. Organizaciones como Energy Saving Trust recomiendan fijar una temperatura cómoda entre 20 y 21 °C y ajustarla solo si es necesario, lo que permite que el sistema funcione de forma estable y reduzca los ciclos de arranque.

Aprovechar el modo inverter

Los modelos inverter pueden modular su potencia conforme la habitación se acerca a la temperatura establecida. Por ello, es contraproducente apagar y encender el equipo varias veces al día; cada arranque supone un pico de consumo. Mantener el aparato encendido a una temperatura constante evita estos picos y permite que el compresor opere en su punto óptimo de eficiencia.

Mantenimiento básico y buen aislamiento

Antes de subir la temperatura, verifica que los filtros estén limpios; la suciedad reduce el flujo de aire y aumenta el gasto energético. Asimismo, revisa que no haya corrientes de aire procedentes de ventanas o puertas mal selladas, y confirma que la capacidad del equipo sea suficiente para el tamaño de la habitación. Si vas a estar fuera durante varias horas, apaga el aire acondicionado y programa el encendido al regreso, ya que el ahorro se consigue también al limitar el tiempo de funcionamiento.

Utilizar un aire acondicionado inverter como calefacción puede ser una alternativa rentable siempre que se conozcan sus limitaciones y se apliquen buenas prácticas de uso. Como dato curioso, en Casselton los residentes han cuestionado la ubicación de un centro de datos en tierras agrícolas, demostrando que la eficiencia energética también está presente en debates comunitarios más amplios.

Autore

Carmen Ruiz

Carmen Ruiz traduce el último informe del IPCC en preguntas que importan a la Gen-Z: qué cambia en mi factura, mi trabajo, mi ciudad. Reportaje serio sin alarmismo.