El Himalaya conocido por su majestuosidad, ha sido testigo de una de las peores catástrofes naturales en décadas. Una combinación de inundaciones masivas y deslizamientos de tierra ha dejado un rastro de destrucción en la frontera entre Nepal y China con más de 150 personas fallecidas y cientos de desaparecidos.
Testigos presenciales, como un piloto de helicóptero, describen olas de hasta seis metros de altura y torrentes de rocas, barro y agua arrasando todo a su paso. Las imágenes captadas en el lado chino de la frontera muestran a vecinos corriendo desesperadamente antes de ser arrastrados por la fuerza del agua.
La magnitud de la tragedia
Las autoridades nepalíes han confirmado más de 160 muertos, pero se espera que esta cifra aumente significativamente. Entre los desaparecidos se encuentran 384 turistas, incluyendo dos españoles. Aunque el Ministerio de Exteriores de España no ha reportado nacionales afectados, la lista de desaparecidos incluye a ciudadanos de India, Corea del Sur, Malasia, Reino Unido, Sudáfrica, Estados Unidos, Australia y los Países Bajos.
China ha anunciado el envío de 600 rescatistas, 113 vehículos y perros de búsqueda a las zonas más afectadas. Sin embargo, los intentos de contacto con la zona devastada de Gyrong han sido infructuosos, y las carreteras permanecen cortadas.
La respuesta internacional
La comunidad internacional ha respondido con muestras de solidaridad. El primer ministro de India, Narendra Modi ha ofrecido asistencia humanitaria, mientras que un comunicado conjunto de la Unión EuropeaReino UnidoAustraliaNoruega y Suiza ha instado a seguir las indicaciones de las autoridades locales.
El riesgo de una segunda inundación sigue latente, ya que el río Lhende Khola permanece bloqueado en su curso superior. Las autoridades han activado alertas en los estados indios de Uttar Pradesh y Bihar, fronterizos con Nepal, debido a los ríos que bajan desde la cordillera hasta las llanuras.
Las causas y el impacto del cambio climático
Las causas exactas de la tragedia aún no están claras. Inicialmente se pensó que un terremoto de 4,4 grados pudo haber provocado la avalancha, pero imágenes satelitales sugieren que un deslizamiento de nieve y rocas desde un glaciar pudo ser el catalizador.
El calentamiento global ha debilitado un ecosistema ya frágil. La región del Himalaya es más vulnerable a las lluvias torrenciales, las inundaciones y los deslizamientos de tierra debido a la aceleración del cambio climático. Investigadores nepalíes han confirmado que los glaciares están perdiendo hielo al doble de velocidad desde el principio del milenio.
Esta misma región ya sufrió inundaciones similares en el verano pasado, cuando un lago glaciar en el Tíbet se desbordó, causando la muerte de nueve personas y dejando 24 desaparecidos. La destrucción de infraestructuras clave, como el Puente de la Amistad, que conecta China y Nepal, subraya el costo económico y la interrupción del comercio que podrían tardar meses, si no años, en solucionarse.



