Valladolid está a punto de estrenar un nuevo espacio verde que promete revolucionar la experiencia de sus visitantes. La histórica Rosaleda un lugar emblemático para los vallisoletanos, se convertirá en el primer jardín sensorial de España. Este proyecto, que cuenta con una inversión de 875.000 euros no solo renovará el espacio, sino que lo transformará en un referente de innovación y sostenibilidad.
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero ha destacado la importancia de este proyecto, que busca convertir la Rosaleda en un espacio accesible y moderno. «Queremos que la Rosaleda sea un lugar donde los visitantes puedan experimentar la naturaleza a través de los cinco sentidos«, afirmó Carnero durante la presentación del proyecto.
Una renovación integral con tecnología y biodiversidad
La intervención actuará sobre una superficie de 2.500 metros cuadrados y renovará prácticamente toda la colección botánica existente. Las variedades actuales, muchas de ellas envejecidas, serán sustituidas por rosales europeos más resistentes a enfermedades y con una floración más prolongada. Sin embargo, una parte de los ejemplares históricos podrá recuperarse y volverá a plantarse en cuatro parterres específicos.
El proyecto contempla la renovación del pavimento, la restauración de bordillos, bancos y mobiliario urbano, la rehabilitación de las cuatro pérgolas históricas y la construcción de una nueva pérgola porticada de madera en el paseo principal, cubierta por rosales trepadores y otras plantas. Además, se incorporará un nuevo sistema de iluminación dinámica que permitirá disfrutar de la Rosaleda durante la noche.
La Rosaleda de los Cinco Sentidos
La principal novedad será la creación de la primera Rosaleda de los Cinco Sentidos de España. Este concepto innovador permitirá disfrutar del jardín a través de la vista, el olfato, el gusto, el oído y el tacto. Los cuatro grandes parterres estarán dedicados a los colores blanco, rosa, amarillo y rojo. Además, se incorporarán variedades especialmente aromáticas, rosales comestibles, especies con diferentes texturas y una mayor presencia de aves e insectos polinizadores para potenciar los sonidos naturales del entorno.
El recinto contará con paneles interpretativos y códigos QR para divulgar la historia de las rosas, sus aplicaciones en perfumería, gastronomía, horticultura y medicina tradicional. Esto convertirá el espacio en un lugar de aprendizaje además de ocio. El director del Servicio de Parques y Jardines, Iván Ruano explicó que la actuación responde tanto al envejecimiento natural de los rosales como al deterioro del suelo tras las sucesivas crecidas del río.
Innovación y sostenibilidad en el corazón de Valladolid
La Rosaleda no será el único espacio verde de Valladolid que se beneficiará de proyectos innovadores. El Campo Grande otro de los pulmones verdes de la ciudad, se convertirá en un laboratorio vivo de innovación ambiental. Este proyecto, denominado ‘Campo Grande, motor verde de Valladolid’ transformará el histórico parque en un referente nacional de innovación ambiental, sostenibilidad urbana y gestión inteligente de espacios verdes.
Con una superficie de más de 11 hectáreas y más de 150 años de historia, el Campo Grande albergará técnicas avanzadas de conservación y regeneración forestal. Tecnologías de vanguardia como la inteligencia artificial, gemelos digitales, cartografía, secuenciación genética, y los últimos avances en biotecnología y microbiología se integrarán en la gestión del parque.
El alcalde Carnero destacó que este proyecto convertirá al Campo Grande en el primer parque urbano de España en incorporar estas herramientas para monitorizar, comprender y regenerar su biodiversidad desde el suelo hasta la copa de los árboles. «Será un espacio vivo donde se aplicará un innovador modelo de gestión ambiental basado en el conocimiento profundo de los microorganismos que habitan en el suelo y sustentan la salud de todo el ecosistema», explicó.
La iniciativa surge de una alianza público-privada entre el Ayuntamiento, Horse Powertrain e IDForest, con un presupuesto global de 176.000 euros. Horse Powertrain aporta 109.000 euros como patrocinador, y la ejecución y diseño corre a cargo de IDForest, que aporta 67.000 euros.
Con estos proyectos, Valladolid da un paso cualitativo como Ciudad Demostradora, al aportar un entorno real de experimentación donde administraciones públicas, empresas y entidades de conocimiento colaboran para aplicar la investigación y la innovación a proyectos de impacto en la ciudadanía. La iniciativa se alinea con los objetivos de la Misión Valladolid 2030 para avanzar hacia la neutralidad climática y contribuir al cumplimiento de la hoja de ruta europea en biodiversidad y cambio climático.



