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1 octubre 2026

Material extensible genera electricidad y reproduce la ecolocalización

Un nuevo polímero extensible capaz de generar energía eléctrica replica la ecolocalización de los delfines, ofreciendo una vía inédita para traducir sonidos submarinos en señales neuronales.

Material extensible genera electricidad y reproduce la ecolocalización

Un grupo de investigadores de la School of Advanced Materials Science and Engineering de la Sungkyunkwan University (SKKU), bajo la dirección del profesor Nae-Eung Lee ha presentado un avance que combina flexibilidad mecánica y generación de electricidad. El material desarrollado se comporta como una goma, pero al mismo tiempo actúa como un generador piezoeléctrico transformando deformaciones en corriente eléctrica.

Material extensible y efecto piezoeléctrico

El polímero utiliza una estructura de nanocables metálicos entrelazados que, al estirarse, desplazan cargas internas generando una señal eléctrica detectable. Esta capacidad permite que el material produzca energía sin necesidad de fuentes externas, algo que hasta ahora era exclusivo de materiales rígidos y frágiles. Gracias a su elasticidad, el compuesto puede ser integrado en superficies curvas o incluso en pieles sintéticas, abriendo la puerta a dispositivos vestibles y sensores implantables que se adaptan al movimiento del cuerpo.

Sinapsis sensorial ultrasónica artificial

Utilizando este compuesto, los investigadores construyeron lo que denominan una sinapsis sensorial ultrasónica artificial. La unidad está diseñada para captar ondas de ultrasonido submarino tal como lo hacen los delfines mediante su ecolocalización. Cuando el sonido incide sobre el material, la presión mecánica se convierte en una señal eléctrica que se traduce en un impulso neuronal artificial. De esta forma, el dispositivo emula el proceso biológico mediante el que los mamíferos marinos perciben su entorno, pero con una arquitectura totalmente sintética.

Posibles aplicaciones y horizonte futuro

El proyecto sugiere múltiples usos potenciales: desde prótesis que reciben información acústica hasta sistemas de monitoreo submarino equipados con sensores que pueden comunicar directamente datos al cerebro de un operador remoto. Además, la capacidad de generar electricidad a partir del movimiento abre la posibilidad de crear dispositivos autónomos que no dependan de baterías externas. Los autores consideran que, al combinar la elasticidad del material con la precisión de la detección ultrasónica, se puede avanzar significativamente en la integración de interfaces cerebro-máquina para entornos acuáticos.

Autore

Carmen Ruiz

Carmen Ruiz traduce el último informe del IPCC en preguntas que importan a la Gen-Z: qué cambia en mi factura, mi trabajo, mi ciudad. Reportaje serio sin alarmismo.