La empresa NorthPoint Development ha puesto sobre la mesa una iniciativa que podría transformar el panorama económico de Hazle Township, Pennsylvania. La promoció́n consiste en entregar 10.000 dólares a cada uno de los 4.500 hogares elegibles, siempre que el primer edificio del proyecto Hazelnut reciba su certificado de ocupación, previsto para finales de 2027. Con esta cifra, el total de la ayuda directa ascendería a 45 millones de dólares, parte de un paquete global de 165 millones que incluye fondos para la comunidad y recursos municipales.
Características del proyecto Hazelnut
El plan contempla la construcción de 15 edificios de centros de datos en una superficie aproximada de 520 hectáreas, situadas al lado del Humboldt Industrial Park. Según la promotora, la obra generaría empleos tanto durante la fase de construcción como en la de operación, con especial énfasis en la contratación de mano de obra local. Además, la compañía asegura que la refrigeración de los servidores se realizará con agua reutilizada, evitando así el consumo de agua potable, y que la zona forestal se mantendrá al doble de la superficie que se talara, como medida de mitigación ambiental.
Resistencia vecinal y consideraciones regulatorias
La propuesta ha despertado un amplio abanico de dudas entre los residentes. Entre los temores más citados están el ruido no natural, la contaminación lumínica, la posible depreciación del valor inmobiliario y el incremento en la demanda de energía y agua. Algunos vecinos han calificado la oferta como un soborno. Las estimaciones técnicas de NorthPoint indican niveles de 45 dBA en el límite de la propiedad más cercana durante la refrigeración a plena capacidad, y 55 dBA en tareas rutinarias de mantenimiento de generadores; sin embargo, dichos números son proyecciones de diseño, no mediciones de una instalación operativa.
Procedimientos municipales y judiciales
El municipio de Hazle Township rechazó formalmente el proyecto en noviembre de 2025. La decisión fue confirmada por una jueza de Pennsylvania, que desestimó el recurso presentado por una filial de NorthPoint. Tras el rechazo, la autoridad local abrió un periodo de 180 días para revisar su ordenanza de uso de suelo, la cual no contempla explícitamente la construcción de centros de datos. Para avanzar, sería necesaria una autorización especial de la Junta Municipal de Audiencias Urbanísticas de Hazle Township, precedida de una audiencia pública.
Marco regulatorio estatal y obligaciones de reporte
El conflicto se trasladó al gobierno del gobernador Josh Shapiro, quien el 18 de agosto de 2026 firmó la Orden Ejecutiva 2026-05. Esta norma excluye a los centros de datos de la lista de solicitudes de licencias que requerían tramitación prioritaria y prohíbe a las agencias estatales firmar acuerdos de confidencialidad relacionados con dichos proyectos. La OE clasifica las nuevas solicitudes con demanda superior a 25 MW en dos grupos: los promotores que firmen un acuerdo vinculante con el Departamento de Protección Medioambiental podrán pasar por revisiones sucesivas, aunque seguirán necesitando aprobaciones locales; los que no lo hagan enfrentarán requisitos adicionales.
Adicionalmente, la orden ejecutiva obliga a los centros de datos operativos a presentar informes anuales de consumo energético y uso de agua, con fecha límite el 1 de julio de 2027 y cada 1 de julio posterior. Estos reportes deberán detallar la demanda pico de agua y energía, permitiendo a los hogares comparar los datos reales con las proyecciones iniciales anunciadas por NorthPoint.
Impacto económico y social proyectado
El promotor ha esbozado un paquete de 165 millones de dólares para la comunidad: 45 millones dirigidos a los hogares, 15 millones a fondos comunitarios y 105 millones al municipio durante quince años. Se plantea financiar la creación de una fuerza policial local y la reducción de tarifas de recogida de basura, además de ampliar una iniciativa previa de 30 millones para compensar posibles incrementos en tarifas locales. No obstante, todos estos beneficios siguen siendo hipótesis hasta que la construcción obtenga los permisos necesarios.
El proyecto Hazelnut se encuentra en una encrucijada entre la promesa de inversión y empleo, y la legitimidad de los impactos ambientales y sociales que plantea. El desenlace dependerá tanto de la capacidad de NorthPoint para cumplir sus compromisos técnicos como de la voluntad de los órganos municipales y estatales de imponer condiciones estrictas que garanticen la protección del territorio y de sus habitantes.



