El 19 de marzo de 2026 Amazon hizo oficial la compra de Rivr, la empresa suiza conocida por sus robots con ruedas y patas diseñados para enfrentarse a escaleras y terrenos irregulares. Aunque las condiciones económicas del acuerdo no fueron publicadas, la adquisición se presentó como un paso estratégico para llevar la automatización más cerca del cliente final. El anuncio fue compartido por el cofundador y CEO, Marko Bjelonic, en LinkedIn, donde destacó la intención de acelerar una visión tecnológica que conecta la robótica con la entrega en el domicilio.
Esta operación llega después de años de experimentos y alianzas: Rivr había probado su tecnología en ciudades como Austin y Zúrich y trabajado con socios logísticos. Antes de la compra, Amazon ya había invertido en la compañía mediante vehículos como Bezos Expeditions y el Amazon Industrial Innovation Fund, aportes que formaron parte de una ronda semilla de 2026 por 22,2 millones de dólares. En total, Rivr había levantado alrededor de 25 millones y fue valorada en 100 millones de dólares según reportes previos.
Qué aporta Rivr a la estrategia de Amazon
La fortaleza de Rivr está en sus robots cuadrúpedos diseñados para la entrega de última milla, un segmento que exige movilidad sobre aceras, escalones y puertas de entrada. Amazon busca integrar esa capacidad con sus operaciones para mejorar la experiencia del cliente y reducir fricciones logísticas. La compañía ha declarado históricamente su interés por la automatización: tras programas previos como Scout —cerrado en 2026—, la adquisición de una startup especializada en escalar obstáculos urbanos podría resolver limitaciones anteriores y complementar equipos humanos y mecánicos existentes.
Contexto de inversión y talento
El vínculo financiero entre Amazon y Rivr no es nuevo: en 2026 participaron inversiones lideradas por Bezos Expeditions y el Amazon Industrial Innovation Fund en la ronda semilla de 22,2 millones de dólares. Además, Amazon incorporó liderazgo en automatización cuando Paolo Pirjanian asumió un cargo clave en octubre de 2026, lo que sugiere que la compra de Rivr sigue una hoja de ruta deliberada para consolidar talento, capital y tecnología dentro de su división de última milla.
La tecnología detrás de los robots
Rivr nació como una continuación de proyectos académicos en Zúrich: la compañía, antes conocida como Swiss-Mile, se desprendió del Robotics Systems Lab de ETH Zurich y luego se rebrandó a RIVR a principios de 2026. Su plataforma combina ruedas con extremidades articuladas para lograr velocidad y adaptabilidad; el modelo RIVR TWO fue desarrollado para subir escaleras, salvar bordillos y sortear caminos irregulares mientras transporta paquetes en un compartimento seguro. Esta aproximación es un ejemplo de physical AI, donde la inteligencia se integra con movilidad física para ejecutar tareas en entornos reales.
Pruebas de campo y socios comerciales
En mayo de 2026 Rivr lanzó pruebas públicas en Austin junto a la firma de reparto Veho, y más tarde estableció colaboraciones para Europa, como una alianza con Just Eat Takeaway en agosto de 2026. Su primera implementación comercial fue en Zúrich y, en informes técnicos, Rivr destacó la ventaja de sus sistemas frente a robots de acera que no pueden subir escalones. La empresa afirmaba que la combinación de ruedas y patas permitía mantener velocidades útiles en entornos urbanos, con la seguridad del compartimento para los pedidos.
Implicaciones y próximos pasos
Con Rivr dentro de su estructura, Amazon podría acelerar despliegues de robots de entrega en entornos complejos y reducir puntos críticos de la logística de última milla. Esto plantea preguntas sobre escalado operativo, integración con socios de entrega y efectos en la fuerza laboral. Rivr había expresado la ambición de escalar a centenares de unidades; la adquisición sugiere que esa meta ahora se aborda con recursos mayores, aunque no hay confirmación pública sobre hitos concretos alcanzados antes de la venta.
En lo inmediato, queda por ver cómo se integrarán los equipos, si la tecnología se desplegará en programas piloto ampliados y cómo Amazon equilibrará la automatización con las operaciones humanas de sus Delivery Service Partners. La compra reafirma una tendencia clara: la búsqueda de soluciones robóticas capaces de enfrentar la variabilidad del entorno urbano para acercar la promesa del doorstep delivery a una adopción a mayor escala.

