La industria del hardware enfrenta un panorama de suministro más complicado: según Omdia, los envíos de PC a nivel mundial podrían caer un 12% en 2026, situándose en torno a 245 millones de unidades. Esta previsión responde principalmente a la presión sobre el precio y la disponibilidad de memoria y almacenamiento, cuyos costes se estiman que aumenten al menos un 60% en el primer trimestre de 2026 (1T26). Desde comienzos de 2026, las configuraciones habituales ya han visto incrementos de entre 90 y 165 dólares, lo que obliga a fabricantes a ajustar precios y especificaciones.
El informe subraya diferencias por tipo de producto y por banda de precio. Los fabricantes deberán decidir cómo repartir piezas limitadas entre modelos económicos y premium, una decisión que afecta tanto a consumidores como a equipos de compras corporativas. En el fondo, la elección de priorizar unos segmentos sobre otros marcará la dinámica del mercado durante el año.
Impacto por plataformas y categorías
Omdia desglosa el efecto esperado por plataforma: los PCs con Windows soportarán la mayor parte del descenso con una caída proyectada cercana al 12%, mientras que ChromeOS se enfrenta al deterioro más pronunciado, alrededor del 28%, debido a su fuerte presencia en educación y menor margen.
Los equipos de macOS muestran una resistencia relativa con una disminución más moderada, ligada a la integración vertical y al posicionamiento premium de Apple. En paralelo, HarmonyOS aparece con un crecimiento porcentual muy elevado desde una base pequeña, reflejando movimientos específicos en ciertos mercados.
Presión sobre las gamas de precio
La tensión en componentes afecta de forma desigual a las bandas de precio. Según Omdia, las máquinas por debajo de 500 USD serían las más perjudicadas, con una caída estimada del 28% que las dejaría en torno a 62,1 millones de unidades en 2026.
Gama baja aquí hace referencia a modelos con menores márgenes y menos capacidad para asumir subidas de coste, y además suelen usar componentes de generación previa que ahora reciben menor prioridad de suministro.
Preferencia por productos premium
La estrategia que muchas empresas seguirán será priorizar los productos de mayor valor para proteger márgenes: dentro del suministro limitado de bits y módulos de memoria, la asignación tenderá a favorecer modelos por encima de 900 USD.
Aunque esto puede desplazar la mezcla de precios hacia arriba —y algunos consumidores y responsables TI aceptarán pagar más por necesidades críticas—, Omdia advierte que ese desplazamiento no equivale necesariamente a mejoras proporcionales en las configuraciones ofrecidas.
Consecuencias para fabricantes y consumidores
Los fabricantes afrontan decisiones complejas: aumentar precios, recortar promociones o modificar especificaciones son alternativas que ya se están aplicando. Para los consumidores, la consecuencia inmediata será menor disponibilidad de equipos económicos y posibles aumentos en el coste de portátiles y sobremesas. Los responsables de compra corporativa también deberán contemplar reprogramaciones y priorizaciones en sus adquisiciones, mientras que los minoristas podrían ver comprimidas sus ofertas promocionales.
Riesgos y escenarios alternativos
Omdia realiza análisis por escenarios y señala que el riesgo a la baja es real: si la escasez de memoria y almacenamiento se amplía o los precios suben más de lo previsto, la contracción podría acercarse o superar el 15%. Factores externos, como tensiones geopolíticas que afectan al transporte internacional, añaden incertidumbre adicional a la cadena de suministro y a las perspectivas regionales de crecimiento.
En definitiva, 2026 se perfila como un año complicado para el ecosistema PC: la combinación de incrementos de coste de componentes, cambios en la asignación de suministro y sensibilidad de la demanda en las bandas de precio bajas redefinirá la oferta disponible. La capacidad de fabricantes y distribuidores para gestionar producción, asignación y estrategia de precios determinará en gran medida cómo evoluciona el mercado durante el año.

