Una empresa con sede en Boston, Code Metal, anunció el cierre de una ronda de financiación Serie B por $125 millones, liderada por Salesforce Ventures y con la participación de fondos como Accel y B Capital. La operación sitúa a la compañía en una valoración privada de $1.25 mil millones, y la dirección afirma que la empresa ya es rentable. Este capital se destinará a ampliar ingeniería, acelerar el desarrollo de producto y escalar alianzas comerciales y gubernamentales en sectores con altos requisitos de seguridad y cumplimiento.
En el núcleo del negocio de Code Metal está una propuesta técnica que mezcla generación asistida por Inteligencia artificial y mecanismos de comprobación para ofrecer traducción de código entre lenguajes y adaptación a plataformas hardware especializadas. La plataforma convierte código escrito en lenguajes de alto nivel como Python, Julia, Matlab y C++ hacia implementaciones en Rust, VHDL o instrucciones específicas para GPUs como CUDA. Según la firma, cada paso de la migración se acompasa con pruebas automáticas que ayudan a garantizar que el resultado preserve las propiedades del original.
Cómo funciona la traducción y por qué importa
La necesidad de portar código antiguo a entornos modernos es frecuente en la defensa, la automoción y la industria de semiconductores. Muchas bases de código críticas están escritas en tecnologías que hoy son menos comunes, y la incapacidad para actualizarlas puede frenar proyectos o introducir riesgos operativos. Code Metal afirma abordar este reto mediante un flujo que combina modelos generativos con verificaciones formales y test harnesses automatizados: contenedores virtuales que ejercitan y validan el comportamiento del software traducido antes de su despliegue.
Verificación en cada etapa
La empresa destaca que su plataforma no se limita a producir transformaciones sintácticas. En su lugar, genera conjuntos de verificación que demuestran, paso a paso, la corrección de la conversión. En casos complejos, la herramienta puede rechazar una traducción y devolver la indicación de que «no existe solución» para mantener la seguridad. Este enfoque reduce el riesgo de introducir errores en sistemas donde una falla puede tener consecuencias graves.
Clientes, uso en defensa y alianzas estratégicas
Entre los clientes tempranos de Code Metal destacan actores del sector defensa y la industria tecnológica: L3Harris, RTX (antes Raytheon) y la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La compañía también trabaja con Toshiba y mantiene conversaciones con un gran fabricante de chips para mejorar la portabilidad entre plataformas. Estas relaciones evidencian que entornos sensibles demandan soluciones que aporten rapidez y, sobre todo, confianza.
Riesgos y la llamada «brecha de confianza»
Invertir en herramientas de generación y traducción automática no está exento de inquietudes. Los inversores y clientes enfatizan que la modernización del código puede introducir bugs inadvertidos que sean especialmente costosos en infraestructuras críticas, desde comunicaciones hasta satélites. Por eso la oferta de Code Metal subraya la verificación matemática y los mecanismos de validación como elementos diferenciadores frente a soluciones que solo generan código sin garantías verificables.
Modelo comercial y equipo directivo
Code Metal evita el modelo tradicional de licencias «por usuario» y negocia condiciones con cada cliente según tres métricas principales: tiempo necesario para desarrollar un kernel, líneas de código traducido y reloj de tiempo de desarrollo ahorrado. Esa estructura busca reflejar el valor real en entornos en los que el coste de procesar tokens y el ahorro de horas ingenieriles son determinantes para la decisión de compra, aunque Morales reconoce que la valoración puede volverse difusa en algunos casos.
En la cúpula, el CEO y cofundador Peter Morales, con experiencia previa en Microsoft y el MIT Lincoln Laboratory, dirige la estrategia técnica y comercial. Para reforzar la escala operativa, la empresa incorporó a Ryan Aytay como presidente y COO; Aytay aporta su trayectoria en Tableau y en Salesforce. Además, Laura Shen, exdirectora para China en el Consejo de Seguridad Nacional de EE. UU., se sumó como vicepresidenta ejecutiva de crecimiento, fortaleciendo el nexo con clientes gubernamentales y socios estratégicos.
Con una valoración que coloca a Code Metal como unicornio y la promesa de combinar velocidad y verificación, la compañía aspira a ser un pilar en la infraestructura que permita desplegar software generado por IA en entornos donde la confianza es obligatoria. El futuro del sector dependerá tanto de la eficacia técnica como de la capacidad para demostrar, de forma mensurable, que el código convertido preserva las garantías necesarias para producción.


