La discusión pública alrededor de los vehículos autónomos volvió a tomar fuerza tras la comparecencia de Mauricio Peña ante el Comité de Comercio del Senado el 22 de febrero de 2026. Ese intercambio puso en primer plano un aspecto operativo que muchas empresas habían evitado detallar: el papel de las personas que ofrecen asistencia remota a sistemas de conducción autónoma. La revelación de que parte de esa asistencia se realiza desde fuera de EE.
UU., concretamente en ciudades de Filipinas, reavivó debates sobre seguridad, jurisdicción y confianza pública.
Waymo respondió rápidamente con una entrada en su blog y una carta dirigida al despacho del senador Ed Markey para explicar el alcance y las limitaciones de su modelo de soporte. Según la compañía, el sistema de conducción permanece a cargo; las personas en roles de Remote Assistance contestan consultas puntuales que solicita el sistema autónomo.
Además, Waymo destacó la existencia de equipos específicos en EE. UU. —los Event Response Teams o ERT— encargados de incidentes complejos, relación con autoridades y recolección de datos para informes regulatorios.
Qué dijo Waymo y por qué importa
La explicación pública de Waymo busca disipar malentendidos: la empresa afirmó que no emplea personas para «conducir remotamente» sus robotaxis; en cambio, los agentes de asistencia remota responden a solicitudes de información que emite el propio sistema.
En cualquier momento hay alrededor de 70 agentes de asistencia en servicio a escala mundial, ubicados en Arizona, Michigan y dos ciudades en Filipinas. Para dimensionarlo, Waymo opera una flota de unas 3.000 unidades que recorren más de 4 millones de millas semanales y realizan más de 400.000 viajes por semana, por lo que la supervisión humana directa es limitada comparada con el volumen de operaciones.
Implicaciones regulatorias y de confianza
El escrutinio legislativo no solo se concentra en la procedencia de los trabajadores, sino en la percepción pública. Empresas que dejaron vacíos informativos en el pasado comprobaron que el misterio facilita la desconfianza. Por eso Waymo enfatiza la diferencia entre soporte informativo y manejo remoto del vehículo, y subraya que los ERT en Estados Unidos manejan actividades sensibles como colisiones y coordinación con fuerzas del orden, lo que refuerza una estructura de responsabilidad local.
Movilidad en movimiento: mercados, política y competidores
Mientras se dirime el debate sobre asistencia remota, Waymo sigue evaluando expansión a nuevos mercados, aunque con retrocesos en algunos frentes. En Nueva York, la propuesta para modificar leyes de tránsito y facilitar la operación de robotaxis fuera de la ciudad fue retirada por la gobernadora Kathy Hochul, tras señalar falta de apoyo entre legisladores y partes interesadas. El revés ilustra lo difícil que es armonizar innovación tecnológica con marcos legales y consenso político en jurisdicciones clave.
Noticias relevantes del sector
La ola de noticias no se limita a Waymo. Lucid anunció una reorganización que implicaría una reducción aproximada del 12% de su plantilla; según reportes internos, algunos empleados fueron notificados vía pérdida de acceso a herramientas corporativas y se les colocó en un permiso administrativo de 60 días antes de la separación oficial. En paralelo, el ecosistema de inversión mostró movimiento: Amari AI cerró una ronda de $4.5 millones, Kavak consiguió $300 millones liderados por Andreessen Horowitz, LanzaJet reportó un primer cierre de $47 millones dentro de una meta mayor, y Metafuels aseguró $24 millones en Serie A.
Tendencias tecnológicas y pruebas de vehículos
Más allá del capital, la industria exhibe intentos por reducir costos y acelerar la adopción: Ford describió estrategias para producir un camión eléctrico asequible combinando piezas modulares y procesos avanzados; Redwood Materials está diversificando hacia almacenamiento energético para centros de datos de IA; Rivian lanzó funcionalidades en su app para controlar vehículos desde Apple Watch; y Tesla enfrentó la confirmación de un veredicto de $243 millones en un juicio por un accidente fatal, mientras que la DMV de California optó por no suspender licencias de producción y ventas tras cambios en la denominación comercial de productos.
En pruebas de conducción, un probador reportó mejoras en el sistema manos libres de Lucid tras experiencias previas problemáticas con su asistente Dream Drive; ahora parece haber correcciones en centramiento de carril y detección de abusos del sistema, reforzando la idea de iteración continua en sistemas ADAS y de conducción autónoma.
En conjunto, las noticias muestran una industria que avanza entre ajustes operativos, respuestas públicas y apuestas de capital. La atención sobre quién y cómo interactúa con los sistemas autónomos seguirá siendo central para la aceptación social y el desarrollo regulatorio, y empresas y reguladores deberán encontrar vocabulario y prácticas que equilibren innovación, seguridad y transparencia.

