Una investigación de la Universidad de Northeastern publicada en el servidor de preprints arXiv el 19/02/2026 pone en evidencia fallos de seguridad en los vehículos Tesla, concretamente en el Tesla Model 3 y el Cybertruck. El estudio describe cómo ciertos subsistemas inalámbricos pueden ser utilizados por atacantes para rastrear vehículos, interferir comunicaciones y afectar el rendimiento de la red interna. Estas conclusiones sirven como advertencia sobre los peligros inherentes a la creciente conectividad en la industria automotriz y sitúan a los automóviles modernos como blancos valiosos para actores maliciosos.
En términos generales, los autores califican a los automóviles contemporáneos como computadoras sobre ruedas, un concepto que destaca la integración de software, sensores y enlaces inalámbricos en el diseño vehicular. Al explicar sus hallazgos, el equipo de Northeastern detalla vectores de ataque que no requieren acceso físico al vehículo, lo que amplía el rango de amenaza más allá del tradicional robo o manipulación local. La investigación subraya la necesidad de revisar tanto la arquitectura de las comunicaciones como las medidas de protección en los sistemas telemáticos.
Vectores de ataque identificados
El estudio describe varios mecanismos por los cuales un atacante puede comprometer funciones o recopilar información. Entre ellos se mencionan la explotación de protocolos inalámbricos internos, la manipulación de señales de diagnóstico y la degradación deliberada del rendimiento de la red. En algunos escenarios, los investigadores lograron correlacionar emisiones o respuestas de red con la presencia y el movimiento de un vehículo, lo que permite seguimiento sin necesidad de GPS manipulado.
Estas técnicas aprovechan tanto puntos débiles en la implementación de los protocolos como la falta de segmentación adecuada entre subsistemas críticos.
Seguimiento y privacidad
El seguimiento descrito por los investigadores no depende exclusivamente de datos telemáticos tradicionales: al explotar respuestas de módulos inalámbricos y temporizaciones en la red, un atacante puede inferir la ubicación o el patrón de desplazamiento. Esto convierte a la privacidad de los propietarios en un problema serio, ya que la información obtenida puede servir para vigilancia no autorizada o para preparar delitos.
El estudio también señala que la combinación de múltiples vectores permite confirmar la presencia de un vehículo con mayor precisión, incrementando el riesgo operativo para el usuario.
Interferencia en comunicaciones y rendimiento
Además del rastreo, los trabajos demuestran que la interferencia dirigida puede degradar servicios de comunicación esenciales entre módulos del vehículo. La manipulación de canales inalámbricos puede provocar latencias, pérdidas de paquetes o desconexiones temporales que afectan funciones de información, entretenimiento y, potencialmente, sistemas asistidos por software. Aunque los investigadores no alegan que estas técnicas permitan controlar físicamente la dinámica del vehículo en todos los casos, sí advierten sobre el impacto en la seguridad del ecosistema digital del automóvil.
Implicaciones para la industria y los usuarios
Las conclusiones tienen repercusiones amplias: fabricantes, reguladores y consumidores deben reconsiderar cómo se diseñan y certifican los sistemas conectados. Para los productores de vehículos, el llamado es a reforzar la segregación de redes internas, aplicar autenticación robusta en comunicaciones inalámbricas y someter los sistemas a pruebas de seguridad continuas. Desde la perspectiva regulatoria, la investigación aporta argumentos para exigir auditorías independientes y estándares mínimos de ciberseguridad que mitiguen riesgos emergentes.
Los usuarios, por su parte, deben estar informados sobre las capacidades y límites de los vehículos conectados. Actualizaciones de software regulares, ajustes en la configuración de privacidad y la adopción de prácticas prudentes al compartir datos pueden reducir la exposición. Los autores recomiendan también una política de divulgación responsable entre académicos y fabricantes para corregir vulnerabilidades sin ampliar la superficie de ataque.
Recomendaciones técnicas y próximas acciones
En el plano técnico, el informe sugiere medidas concretas: fortalecer cifrado y autenticación en enlaces inalámbricos, implementar segmentación de red estricta entre módulos críticos y no críticos, y emplear monitoreo activo para detectar patrones anómalos en el tráfico interno. La creación de marcos de pruebas que incluyan escenarios de interferencia y ataques de correlación es otra recomendación clave para validar la resiliencia de los vehículos antes de su despliegue masivo.
Finalmente, los autores abogan por una colaboración más estrecha entre la academia y la industria automotriz para mantener la seguridad a la par con la innovación. El documento en arXiv del 19/02/2026 no solo expone problemas en modelos concretos como el Tesla Model 3 y el Cybertruck, sino que plantea una discusión más amplia sobre cómo proteger la movilidad conectada en el futuro.

