La rápida expansión de la infraestructura que sustenta la inteligencia artificial ha desencadenado una necesidad urgente de soluciones logísticas y habitacionales. En proyectos remotos se requieren cientos o miles de trabajadores en periodos intensos de construcción, y la oferta local de hoteles o viviendas suele ser insuficiente. Ante esa brecha, han reaparecido los llamados man camps, un modelo de alojamiento temporal que proporciona dormitorios, comedor, lavandería y servicios complementarios para cuadrillas de obra.
Empresas especializadas en alojamiento masivo, incluidas algunas que históricamente gestionaron centros de detención, han identificado una oportunidad de negocio en este escenario. Su experiencia en logística, catering industrial y control de acceso se ajusta a las necesidades de los desarrolladores de data centers, que buscan minimizar tiempos de desplazamiento y maximizar la retención de personal especializado en obras críticas.
Qué son los man camps y por qué vuelven a crecer
Los man camps son comunidades temporales y autosuficientes diseñadas para albergar a trabajadores en proyectos alejados de núcleos urbanos. Históricamente asociados a la industria petrolera, hoy este modelo se adapta a la construcción de data centers cuando se requieren plantillas de trabajo de hasta miles de personas en sitios rurales. La fórmula combina unidades habitacionales, comedores industriales, áreas de recreo y servicios médicos básicos, todo montado con rapidez para acompañar la fase más intensa de obra.
Ventajas operativas para los desarrolladores
Contar con un alojamiento temporal en las proximidades del proyecto reduce rotación, ausentismo y tiempos muertos. En mercados competitivos los salarios y beneficios son altos, por lo que ofrecer hospedaje y logística en sitio se convierte en una ventaja estratégica. Además, la proximidad facilita jornadas de trabajo continuas necesarias para completar instalaciones eléctricas, de refrigeración y redes en plazos ajustados, lo que impacta directamente en la rentabilidad del proyecto.
De centros de detención a aldeas de trabajadores: una reconversión polémica
Algunos operadores con historial en el manejo de centros de detención han empezado a posicionarse en este nuevo mercado. Su know-how incluye gestión de grandes comedores, seguridad perimetral y escalabilidad de camas; competencias que resultan transferibles al montaje de man camps. Sin embargo, esta convergencia plantea riesgos reputacionales para desarrolladores que valoran criterios ESG, ya que la relación con empresas de detención puede generar crítica pública y afectar la percepción de proyectos tecnológicos.
Riesgos y consideraciones éticas
La contratación de operadores con antecedentes controversiales obliga a evaluar la cadena de suministro más allá del precio y la disponibilidad. Los equipos de comunicación y responsabilidad corporativa deberán anticipar consultas públicas, revisar antecedentes operativos y garantizar estándares de calidad alimentaria, salud y seguridad laboral. La elección de socios habitacionales puede convertirse en un factor decisivo para la aceptación social de una obra.
Dimensión económica y oportunidades para emprendedores
El desembolso global en infraestructura de IA y centros de datos ha alcanzado cifras masivas, generando demanda para servicios auxiliares como el alojamiento temporal. Para startups y proveedores, esto significa oportunidades en logística, soluciones modulares, servicios de catering industrial y plataformas de gestión de turnos. Siguiendo la lógica de vender picos y palas, ofrecer soporte a la construcción de data centers puede ser menos volátil que competir en modelos de IA.
Mercados replicables y escalabilidad
Aunque la adopción de man camps está concentrada en Estados Unidos, el patrón es replicable en regiones con nuevos desarrollos de centros de datos, como América Latina. Empresas que diseñen soluciones modulares, sostenibles y socialmente responsables pueden escalar su oferta y capturar demanda tanto de hyperscalers como de operadores locales, siempre que incorporen criterios de sustentabilidad y gobernanza.
Reflexión final
El boom de los data centers trae consigo negocios colaterales que muchas veces pasan desapercibidos. El resurgimiento de los man camps ilustra cómo la crisis de vivienda y la necesidad de mano de obra especializada generan mercados nuevos y complejos. Para inversores y fundadores atentos, la clave está en ofrecer soluciones que combinen eficiencia operativa, estándares éticos y capacidad de desplegarse con rapidez en entornos remotos.


