in

Cómo Whoop evolucionó de pulsera de élite a monitor de salud continua

Whoop quiere convertirse en un monitor de salud continuo que combine datos de sueño, variabilidad cardiaca y biomarcadores para prevenir crisis y ampliar su base más allá de atletas

como whoop evoluciono de pulsera de elite a monitor de salud continua 1774672075

En su primer tramo, Whoop se posicionó como la herramienta preferida de deportistas de alto rendimiento: nombres como LeBron, Michael Phelps, Cristiano Ronaldo o Patrick Mahomes sirvieron para transmitir un mensaje simple: los mejores monitorean su cuerpo. La empresa fundada por Will Ahmed en su último año en Harvard combinó una banda sencilla con una plataforma de análisis y un modelo de suscripción que retiene usuarios. Según su fundador, la compañía creció más del 100% el año pasado y alcanzó flujo de caja positivo, opera en más de 200 países y formalmente realiza envíos a 60 países.

Hoy, Whoop busca un giro profundo. La intención ya no es solo optimizar el rendimiento deportivo, sino convertirse en un monitor continuo capaz de avisar sobre eventos graves antes de que ocurran. La pulsera —que puede llevarse en la muñeca, el bíceps o pegarse al torso— registra sueño, recuperación y variabilidad de la frecuencia cardíaca. En paralelo, la compañía ha incorporado funciones médicas como ECG y detección de fibrilación auricular, y ha desarrollado lo que denomina blood pressure insights, una aproximación a la presión arterial desde sensores y algoritmos.

Del rendimiento a la medicina preventiva

La transición hacia un papel médico implica retos técnicos y regulatorios. Whoop lanzó una función llamada Health Span que calcula la edad biológica, y activó una alianza con Quest Diagnostics para integrar biomarcadores de análisis de sangre en su app, con revisión clínica. Estas iniciativas convierten el producto en una plataforma híbrida: mezcla de bienestar y salud clínica. La empresa asegura que esa funcionalidad se volvió la más popular desde su lanzamiento en mayo del año pasado, pero también ha recibido señales de la FDA cuestionando si ciertos informes cruzan la línea entre bienestar y diagnóstico.

Diseño y modelo de negocio

Una decisión intencional en el diseño fue no incluir pantalla: si el dispositivo tuviera display, competiría con relojes. La apuesta fue por un sensor que pueda ocultarse en ropa deportiva o llevarse junto a otro reloj. El modelo comercial es una suscripción anual que agrupa hardware y software —entre 200 y 360 dólares al año según el plan— y se ha probado muy pegajoso: Whoop reporta que el 83% de los usuarios activos mensuales abren la app cada día.

La línea de indumentaria, lanzada en 2026, también ha crecido, apuntalando la imagen de marca entre consumidores que valoran tanto la estética como la función.

Competencia, adopción y visibilidad

El mercado de wearables de salud se ha ido sofisticando. Oura, el competidor finlandés, ofrece un anillo que se compra por adelantado y una suscripción anual menor; mantiene altos índices de retención y, al igual que Whoop, amplía servicios con pruebas de laboratorio. Ambas empresas han detectado que las mujeres son su segmento de más rápido crecimiento y anunciaron alianzas de análisis de sangre en fechas cercanas, un movimiento que llamó la atención del sector.

Rivalidad con Oura

Oura y Whoop siguen modelos distintos: compra única más suscripción en un caso, suscripción total en el otro. Esa diferencia afecta métricas financieras como «ingresos recurrentes», retención y expectativas de mercado. Además, la posibilidad de que una de las dos vaya a bolsa primero introduce comparativos públicos sobre múltiplos de ingresos y tasas de crecimiento, parámetros que influirán en cómo analistas y potenciales inversores valoren cada negocio. Whoop, con cerca de 750 empleados y un plan de contratación ambicioso, prefiere declarar que su foco es construir tecnología sólida antes que sincronizar hojas de ruta públicas.

Adopción, embajadores y límites

La adopción no ha sido solo por acuerdos comerciales: muchos deportistas usan Whoop por iniciativa propia, lo que generó episodios de cobertura mediática, por ejemplo cuando algunos tenistas se opusieron a retirar la banda en torneos. Para proteger la integridad del uso, la compañía evita intercambiar acciones por colocación de producto entre atletas: si el producto funciona, argumentan, se usará sin ataduras. Al mismo tiempo, existen alianzas formales con marcas como Ferrari, el PGA Tour y la UCI para exponer la tecnología ante audiencias que valoran datos de rendimiento.

En el plano humano, el fundador Will Ahmed mezcla la experiencia de deportista con la de empresario: ex capitán del equipo de squash de Harvard, confiesa que construir Whoop fue su único trabajo a tiempo completo y advierte sobre la dureza del emprendimiento. Su mensaje a futuros fundadores es claro: la obsesión debe estar en el problema, no en la fama de ser fundador. Mientras Whoop navega entre escalamiento comercial, supervisión regulatoria y expectativas de mercado, su ambición principal sigue siendo convertir datos frecuentes y discretos en señales útiles que ayuden a prevenir emergencias y democratizar un tipo de salud preventiva hasta ahora asociado con la élite deportiva.

¿Qué piensas?

Escrito por Staff

077ab55046ce80eaf9a3ddea999597ca xl

Soluciones ERP para pymes y software de control de stock: herramientas para optimizar inventarios