La pregunta sobre cómo declarar las ganancias procedentes de los mercados de predicción se ha convertido en un dolor de cabeza para muchos contribuyentes. En ausencia de reglas claras por parte del IRS, usuarios y contadores se enfrentan a un escenario de incertidumbre que obliga a adoptar decisiones ad hoc y, en ocasiones, conservadoras. Algunos expertos describen esta situación como un auténtico vacío de orientación; Patrick Camuso lo sintetiza en que existe una falta de guía oficial que deja al contribuyente en una posición complicada.
La complejidad surge porque estos mercados mezclan elementos de apuestas, derivados financieros y contratos de inversión, lo que dificulta clasificarlos de forma automática.
El interés por estas plataformas no es marginal: su crecimiento reciente ha convertido una discusión técnica en un problema de alcance nacional. Según encuestas recientes, alrededor del 3 % de la población ha interactuado con estos mercados, cifra que, traducida a escala demográfica, representa millones de personas con obligación de declarar ganancias o pérdidas.
Además, plataformas como Kalshi reportaron elevados niveles de actividad, con más de $12 mil millones en volumen de operaciones en un mes, según el rastreador Defi Rate este pasado marzo. A su vez, la posición pública de los actores institucionales es mínima: Kalshi declinó hacer comentarios y tanto el IRS como Polymarket no respondieron a requerimientos de información.
Por qué la normativa resulta confusa
La principal dificultad proviene de la falta de directrices oficiales del IRS.
Ante esa carencia, los contribuyentes y sus asesores adoptan distintas interpretaciones: algunos aplican normas existentes sobre derivados financieros (por ejemplo, contratos de futuros o cambios de divisas), otros los tratan como ganancias de juego y una tercera vía es registrarlos como ingresos ordinarios. Capuso, otro especialista en activos digitales, sintetiza el problema describiendo a los mercados de predicción como «una mezcla de apuestas, derivados y contratos de inversión en un único contenedor», lo que obliga a evaluar cada caso de forma individual.
En la práctica, la ausencia de categorías específicas obliga a muchos despachos a adoptar una postura prudente para minimizar riesgos fiscales.
Opciones prácticas para reportar
Si un contribuyente opta por clasificar sus operaciones como derivados, debe atender las reglas aplicables a contratos semejantes, lo que incluye tratamiento fiscal y documentación específica. Quienes eligen la vía de las apuestas se enfrentan a otra carga: el IRS exige, en ese escenario, un registro detallado por sesión, es decir, reportes por sesión que señalen cada apuesta individual en lugar de un neto anual simplificado. Alternativamente, declarar esas ganancias como ingresos simplifica el registro pero puede elevar la factura fiscal si no hay deducciones correspondientes. La decisión depende tanto de la naturaleza de las operaciones como del perfil del contribuyente y del enfoque conservador que prefiera el asesor fiscal.
Carga administrativa y experiencias de usuarios
En la práctica, llevar un registro exhaustivo resulta engorroso. La obligación de documentar cada operación, especialmente bajo el criterio de apuestas, puede consumir tiempo y recursos que muchos traders no quieren dedicar. Nate Meininger, un operador con base en Phoenix, ha bromeado públicamente sobre la falta de guía, pero admite que en la realidad recurre a los documentos fiscales que emiten plataformas como Kalshi y al consejo de su contador para cerrar su declaración. El problema se complica para usuarios que acceden a plataformas cripto como Polymarket mediante VPN: dichas plataformas no siempre emiten comprobantes fiscales y, además, su uso puede contravenir reglas locales, por lo que los contribuyentes deben autodeclarar cualquier ingreso derivado de esas operaciones.
Riesgos de fiscalización y evolución tecnológica
La presión sobre los contribuyentes aumenta porque el IRS está modernizando sus métodos de detección y selección de casos para auditoría. Parte de esa modernización incluye herramientas tecnológicas desarrolladas con proveedores externos: el organismo pagó $1.8 millones el año pasado a Palantir para perfeccionar una herramienta destinada a identificar casos de alto valor susceptibles de revisión, según reportes en medios como WIRED. Esa mejora en capacidades analíticas sugiere que los contribuyentes con operaciones significativas en mercados de predicción podrían enfrentar un mayor escrutinio, lo que hace aún más relevante mantener registros detallados y adoptar estrategias fiscales coherentes.
En conclusión, la situación actual obliga a los usuarios de mercados de predicción a actuar con cautela: conservar historial de operaciones, solicitar y guardar cualquier documento fiscal que provean las plataformas, y consultar con un contador especializado en activos digitales o instrumentos atípicos. Mientras el IRS no publique normas específicas, la recomendación general es privilegiar una postura conservadora y documentar lo más posible cada transacción para reducir el riesgo de problemas futuros en una eventual auditoría.

