En un contexto en el que el costo de la electricidad continúa en aumento, la búsqueda de formas efectivas para reducir el consumo energético cobra una relevancia especial. Con veranos cada vez más calurosos y temperaturas extremas, resulta crucial identificar métodos prácticos que ayuden a disminuir el gasto en energía. Una de las estrategias más sencillas y efectivas es desconectar dispositivos cuando no están en uso.
Aunque desconectar un solo aparato puede parecer insignificante, hacerlo de manera habitual puede acumular un ahorro considerable.
Este artículo te orientará sobre qué dispositivos desconectar y cómo estas pequeñas acciones pueden traducirse en ahorros anuales cercanos a los 200 euros, dependiendo de las tarifas locales.
Dispositivos que consumen energía incluso apagados
Los dispositivos en modo espera, comúnmente conocidos como vampiros eléctricos, son responsables de un consumo constante de energía, incluso cuando no están en uso. Es fácil olvidar desconectar televisores, consolas de videojuegos y otros aparatos electrónicos.
Por ejemplo, un televisor que no se utiliza a diario puede generar un costo de entre 2 y 6 euros al año si permanece conectado.
Televisores y consolas de videojuegos
Los televisores en habitaciones poco ocupadas son una fuente común de gasto eléctrico. Desconectar estos aparatos puede parecer un cambio menor, pero a lo largo de un año, puede resultar en un ahorro significativo. Además, las consolas de videojuegos como PlayStation o Xbox pueden consumir entre 1.5W y 10W en modo de espera, acumulando costos que pueden llegar a un euro al mes.
Por ello, es recomendable desconectarlas cuando no se utilizan, especialmente durante la noche o al salir de casa.
Aparatos de cocina y electrodomésticos
La cocina es un área donde los aparatos consumen una cantidad considerable de energía. Un claro ejemplo es la cafetera, que al permanecer en modo de espera puede consumir entre 60W y 70W, lo que se traduce en un coste de hasta 60 euros al año.
Aprender a desconectar este tipo de dispositivos puede ser un cambio sencillo y efectivo.
Minifrigoríficos y otros aparatos
Adicionalmente, los minifrigoríficos pueden incrementar la factura eléctrica hasta en 130 euros al año. Si se utilizan solo en temporadas específicas, como el verano, es recomendable desconectarlos cuando no están en uso. Esto no solo ayuda a reducir el gasto eléctrico, sino que también prolonga la vida útil del aparato.
La importancia de los dispositivos inteligentes
Los dispositivos inteligentes están diseñados para mejorar la eficiencia energética, pero también pueden contribuir al consumo innecesario. Aunque suelen tener una carga fantasma baja, mantener varios dispositivos conectados puede sumar costos a largo plazo. Por ejemplo, las bombillas inteligentes y los enchufes inteligentes pueden consumir alrededor de 1W cada uno. Esto puede parecer insignificante, pero se acumula si tienes varios de ellos.
Una buena práctica es desconectar los dispositivos que no se utilizan con frecuencia o programar los enchufes inteligentes para que solo estén activos en los momentos necesarios. Usar un enchufe inteligente para programar tu cafetera o luces puede resultar en un uso más eficiente de la energía.
Revisión de dispositivos antiguos
Es común contar en casa con aparatos antiguos que siguen conectados aunque no se utilicen. Dispositivos como reproductores de DVD, cajas de cable y despertadores pueden generar costos que varían, pero que pueden llegar hasta 20 euros al año. Revisar el hogar y desconectar aquellos dispositivos que no se usan puede ser un paso hacia un ahorro real.
Adoptar hábitos más conscientes respecto al consumo de energía puede tener un impacto significativo en tus facturas. Desde desconectar dispositivos cuando no se usan, hasta utilizar ventiladores en lugar del aire acondicionado, existen múltiples formas de optimizar el uso de la energía en tu hogar.


