Kara Nortman ha emergido como una figura clave en la inversión en deportes femeninos, un sector que ha ganado un notable impulso en los últimos años. A pesar de los desafíos que enfrentan muchas ligas, su visión y compromiso han dado lugar a un ecosistema más robusto y atractivo para los inversores. A través de su cofundación de Angel City FC en y el lanzamiento del Monarch Collective en, Nortman ha demostrado que hay un potencial significativo en este mercado.
El equipo Angel City FC, a pesar de haber terminado en la undécima posición de trece en su última temporada, ha generado un interés sin precedentes. Su propiedad, que incluye a celebridades como Natalie Portman y Serena Williams, ha contribuido a crear un ambiente vibrante y atractivo que ha cautivado la atención de los medios y patrocinadores. Nortman reflexiona sobre el crecimiento comercial del equipo: “Pasamos de cero a 30 millones de dólares en ingresos.
Vendimos todos los boletos para nuestros partidos. Creamos algo que muchos consideraban imposible”.
La creación de un fondo innovador
La Monarch Collective, con un capital de 250 millones de dólares, se ha erigido como el primer fondo de inversión enfocado exclusivamente en el ámbito de los deportes femeninos. Nortman enfatiza que su éxito no se mide solo en trofeos, sino en el impacto comercial generado. “Este éxito inicial ha sentado las bases para muchas otras inversiones”, añade.
Actualmente, el fondo tiene participación en varios clubes de la National Women’s Soccer League (NWSL), incluyendo el San Diego Wave y el Boston Legacy FC, así como en el FC Viktoria Berlin, marcando un hito como la primera inversión extranjera en un club femenino alemán.
Un enfoque estratégico hacia el crecimiento
Nortman sostiene que el crecimiento del mercado femenino no es solo una moda pasajera. De hecho, los datos respaldan su perspectiva: “El mercado global de deportes masculinos se estima en medio billón de dólares, mientras que el de deportes femeninos ha crecido de 500 millones en a cerca de 3 mil millones en la actualidad”.
Este crecimiento, sin embargo, requiere un enfoque diferente al de las inversiones tradicionales en deportes masculinos. Nortman menciona que no se trata de aplicar el mismo modelo. “¿Cuántos propietarios de equipos masculinos están pensando en ideas creativas como el lanzamiento de cajas de productos de belleza desde las gradas?”
La singularidad de Angel City en sus estrategias de marketing ha demostrado ser una ventaja competitiva. En un momento, la pareja influyente Bob Iger y Willow Bay adquirió una participación mayoritaria en el equipo por 250 millones de dólares, convirtiéndolo en la franquicia deportiva femenina más valiosa del mundo. Este tipo de atención subraya que el potencial de ingresos en los deportes femeninos es real y significativo.
Desafíos y oportunidades a largo plazo
A pesar de los éxitos, Nortman es consciente de los retos que han enfrentado los deportes femeninos en el pasado. Ella recuerda un evento histórico en 1920, cuando 60,000 espectadores asistieron a un partido de fútbol femenino en Liverpool, solo para ver cómo el deporte fue prohibido al año siguiente. “Cada vez que hay un resurgimiento, todos se convierten en descubridores de los deportes femeninos, pero se necesita trabajo arduo y consistente para mantener ese interés”, advierte.
Inversión en infraestructura y sostenibilidad
Para asegurar la permanencia y el crecimiento en este sector, Nortman destaca que se requiere más que solo atención mediática. “Es fundamental invertir en infraestructura y operar de manera eficiente para construir negocios sostenibles”, explica. A diferencia de las típicas inversiones de capital de riesgo, Monarch Collective se involucra profundamente en las operaciones de los equipos, añadiendo valor y ayudando a alcanzar la rentabilidad.
La visión de Nortman abarca más allá del fútbol. Su interés se extiende a otros deportes femeninos como el baloncesto y el tenis, donde hay un potencial significativo para generar ingresos a través de medios. La creciente participación de inversores como Melinda French Gates y exejecutivos de Netflix resalta el creciente interés en este sector. “Cuando comenzamos a recaudar fondos, la mayoría de las conversaciones eran escépticas sobre si el baloncesto femenino tenía futuro. Pero el ascenso de figuras como Caitlin Clark ha cambiado ese panorama”, observa Nortman.
El enfoque de Nortman hacia la inversión en deportes femeninos no solo busca un equipo perfecto, sino crear un ecosistema donde múltiples franquicias puedan prosperar. “Algunas ganarán campeonatos, otras lucharán en el campo, pero todas pueden tener éxito comercial si hay suficiente capital y conocimiento operativo”, concluye.


