La reciente divulgación de documentos por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. ha reavivado el interés mediático en Elon Musk, especialmente en relación con su vínculo con el polémico jeffrey epstein. Entre los correos electrónicos publicados, destaca uno que genera inquietud: en noviembre de 2012, Musk consultó a Epstein sobre el momento más propicio para asistir a una fiesta en su isla privada, Little Saint James. Este mensaje contradice sus declaraciones previas sobre la falta de una relación cercana con el financiero.
La conexión entre Musk y Epstein se complica aún más al considerar los correos enviados por un asociado de Musk en 2018. En ese año, el CEO de Tesla enfrentaba una serie de controversias y desafíos en su empresa, que lo llevaron a contemplar la privatización de Tesla. En este contexto, su asociado buscó el consejo de Epstein sobre financiamiento y posibles miembros del consejo para una Tesla reestructurada.
Las complicaciones de 2018
El año 2018 fue decisivo para Musk. Su comportamiento errático en redes sociales perjudicaba su imagen pública, mientras su empresa lidió con problemas de producción y entrega. Durante este tiempo, Musk sugirió, sin tener un respaldo financiero sólido, que estaba considerando privatizar Tesla a un precio de $420 por acción. Este tuit provocó que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) lo acusara de fraude, resultando en una multa de $20 millones y su renuncia como presidente de Tesla.
Asesoría de Epstein
En medio de esta crisis, la consultora Juleanna Glover se puso en contacto con Epstein, buscando su ayuda para asegurar financiamiento de fondos soberanos, especialmente del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita. Glover creía que Epstein, conocido por sus conexiones con figuras influyentes, podría persuadir a los saudíes para que mantuvieran su compromiso con Musk. En correos intercambiados, Glover discutió la situación financiera de Tesla, defendiendo a Musk y subrayando la importancia de su visión ejecutiva.
Las dudas de Epstein
A pesar del esfuerzo de Glover por promover a Musk, Epstein expresó sus reservas sobre la viabilidad del trato. En uno de sus correos, enfatizó la necesidad de flujo de caja y estabilidad para cualquier inversión, reflejando preocupaciones sobre la capacidad de Musk para enfrentar la presión y los desafíos en el liderazgo de Tesla, especialmente en medio de las crisis mediáticas que atravesaba.
Mientras exploraban posibles directores para el consejo de Tesla, Epstein y Glover intercambiaron nombres notables, como el exviceprocurador general Larry Thompson y figuras políticas como Janet Napolitano. Sin embargo, muchos de estos candidatos nunca llegaron a formar parte de la junta de Tesla.
Impacto y consecuencias
A pesar de los esfuerzos de Glover y Epstein, la situación de Musk siguió deteriorándose. Su reputación recibió un nuevo golpe cuando se supo que Epstein había contactado a la prensa para hablar sobre su papel en la búsqueda de un nuevo presidente para Tesla, lo que Musk consideró una traición. Esto puso de manifiesto la compleja red de relaciones que rodeaba a Musk en un momento crítico de su carrera.
Los acontecimientos de 2018 dejaron una marca en la historia de Tesla y en la imagen pública de Musk. La atención mediática, lejos de calmar la tormenta, generó una reacción adversa, provocando una caída en las acciones de Tesla y complicando aún más sus esfuerzos de privatización. A medida que salieron a la luz las conexiones entre Musk y Epstein, se evidenció la fragilidad de las relaciones en el mundo empresarial, donde las decisiones y los vínculos pueden tener consecuencias profundas.

