En los últimos años, agencias como Immigration and Customs Enforcement (ICE) y Customs and Border Protection (CBP) han incrementado su dependencia de proveedores tecnológicos comerciales. Un examen de registros federales desde 1 de enero de 2026 hasta la actualidad muestra pagos y obligaciones millonarias hacia compañías como Palantir, Microsoft, Amazon y Google. Estos recursos financian desde servicios en la nube hasta plataformas de análisis de datos que centralizan información dispersa entre múltiples bases de datos gubernamentales, transformando cómo se identifican, rastrean y procesan personas sujetas a acciones migratorias.
Los montos revelados incluyen alrededor de $121,9 millones entregados a Palantir desde 2026, así como pagos mínimos reportados a Microsoft (al menos $94 millones para ICE y $81 millones para CBP), Amazon (al menos $51 millones para ICE y $158 millones para CBP) y Google (al menos $921,000 para ICE y $7 millones para CBP). Estas cifras representan estimaciones mínimas, ya que muchos contratos pasan por terceros y no siempre nombran explícitamente al proveedor final.
Infraestructura en la nube y contratos a través de intermediarios
Gran parte del gasto corresponde a almacenamiento en la nube y servicios gestionados. ICE y CBP suelen adquirir estas soluciones mediante revendedores —por ejemplo, Dell Federal Systems para Microsoft— o empresas menos conocidas que revenden servicios de AWS o de la suite de Google Cloud. Cuando hay intermediarios, no siempre es evidente si el proveedor original conoce el destino final del servicio.
Aun así, sin las plataformas de estos gigantes, la arquitectura computacional que sostiene la vigilancia migratoria sería radicalmente distinta.
Palantir: análisis de datos y herramientas específicas
Palantir ha sido particularmente visible por sus plataformas de gestión y análisis de datos. La relación con ICE data de 2011 y en 2014 la compañía implementó el sistema Investigative Case Management (ICM), basado en Gotham, que según evaluaciones internas sirve como herramienta central de gestión de casos y facilita el intercambio de información con CBP.
Un documento de 2016 califica a ICM como el «core law enforcement case management tool» de ICE y en julio de 2026 se indicó que ICM tenía cerca de 10,000 usuarios globales.
Herramientas recientes y automatización
Además, Palantir desarrolló herramientas como ImmigrationOS (por las cuales ICE pagó cerca de $30 millones) y aplicaciones más recientes como ELITE y sistemas de gestión de tips. ELITE, en uso desde junio según documentación del DHS, puede generar expedientes «en el acto» sobre posibles objetivos de deportación y usar IA para interpretar direcciones en registros. Palantir también creó una aplicación para categorizar y resumir tips, con traducción automatizada, en funcionamiento desde junio de 2026.
Microsoft y Amazon: plataformas operativas
Microsoft proporciona tanto Azure como la suite Microsoft 365. Registros federales muestran que Azure soporta operaciones del Office of the Chief Information Officer (OCIO) de ICE, al igual que herramientas utilizadas por la oficina legal que gestiona casos de expulsión. ICE también adquirió licencias para unidades como Enforcement and Removal Operations y para la unidad de tecnología operativa de HSI, COTU. Además, Microsoft Dynamics 365 figura en compras para automatizar tareas en programas internos como SWIFT.
Por su parte, Amazon suministra capacidades de GovCloud y alojó componentes críticos del entorno de ICE: el ICE Cloud que sostiene al Data Warehouse, el Digital Records Manager y el servicio LEIS (una «superautopista» de intercambio de datos). Documentos de 2026 y transacciones de septiembre de 2026 indican que AWS soporta también sistemas relacionados con el seguimiento de estudiantes internacionales y herramientas analíticas como RAVEn, concebido como reemplazo de entornos previos.
Interacción entre plataformas y riesgos
Las plataformas de estas empresas se integran: por ejemplo, ICM puede correr sobre infraestructura de AWS, mientras que datos alojados en Azure o en AWS se conectan a repositorios y sistemas de intercambio como TECS y la Enforcement Integrated Database. Expertos en privacidad advierten que esta agregación posibilita usos de datos que no estaban previstos en su recolección original, minando la confianza pública y exponiendo a personas vulnerables a vigilancia e impacto en su salud y seguridad.
Internamente, empleados de empresas como Palantir han cuestionado contratos con ICE tras incidentes de aplicación de la ley que terminaron en muertes, solicitando mayor transparencia. Las agencias gubernamentales consultadas no respondieron a solicitudes de comentario, y algunos desarrollos recientes —como la retirada de entornos antiguos de Palantir o retos en proyectos como RAVEn— reflejan tensiones entre necesidades funcionales, costos y consideraciones éticas.

