in

Francia inicia la transición de Windows a Linux para reducir su dependencia de tecnología de EEUU

Francia inicia un plan para sustituir Windows por Linux en parte de la administración con el objetivo de recuperar el control sobre sus datos y reducir riesgos geopolíticos

Francia inicia la transición de Windows a Linux para reducir su dependencia de tecnología de EEUU

El gobierno francés ha anunciado que comenzará a reemplazar algunos ordenadores que funcionan con Windows por estaciones de trabajo basadas en Linux, una decisión incluida en una estrategia más amplia para fortalecer la soberanía digital. Según el comunicado, la iniciativa arrancará en la DINUM, la dirección interministerial encargada de lo digital, aunque no se ha fijado un calendario público para la extensión al resto de ministerios. Linux, en este contexto, se presenta como un sistema operativo de código abierto que permite mayor control sobre la personalización y el acceso al software, frente a soluciones propietarias.

La administración subraya que la medida forma parte de una serie de pasos concretos para reducir dependencias tecnológicas extraeuropeas. Además del anuncio sobre escritorios, el gobierno ya decidió reemplazar Microsoft Teams por Visio, una herramienta basada en Jitsi con cifrado de extremo a extremo, y planea migrar la plataforma de datos de salud a una solución de confianza antes de finales de 2026. Organismos como la DGE, la ANSSI y la DAE participan en la identificación de dependencias y en la elaboración de los planes técnicos.

Motivaciones y contexto

El ministro David Amiel ha defendido la necesidad de «recuperar el control de nuestro destino digital», argumentando que el Estado no puede seguir dependiendo de soluciones cuyos criterios de evolución, precios o riesgos no controla. Esta postura responde a la preocupación por la capacidad de proveedores exteriores para interrumpir servicios o imponer condiciones. La idea central es que la soberanía digital permite a una administración definir su agenda tecnológica sin depender de reglas externas y, cuando sea posible, favorecer soluciones abiertas y auditables.

Presiones geopolíticas

El movimiento francés se inscribe en un contexto más amplio de tensiones internacionales: desde enero de 2026 se han intensificado medidas que han mostrado cómo sanciones o decisiones políticas pueden afectar el acceso a servicios y cuentas bancarias, lo que ha aumentado la inquietud sobre la vulnerabilidad ante proveedores fuera de la UE. Para evitar riesgos similares, las autoridades europeas están mapeando dependencias y evaluando alternativas que permitan mantener la continuidad operativa en escenarios de presión externa.

Concepto de soberanía digital

La soberanía digital alude al control sobre datos, infraestructuras y decisiones tecnológicas. En la práctica supone preferir arquitecturas que faciliten auditorías, evitar bloqueos comerciales y conservar la capacidad de evolución independiente. En ese sentido, el uso de software open source como openSUSE o suites ofimáticas como LibreOffice aparece como una opción coherente con los objetivos declarados, aunque la procedencia del código no siempre determina por sí sola la independencia real.

Implicaciones prácticas y próximos pasos

El plan contempla que cada ministerio trace un inventario de sus dependencias tecnológicas y presente un calendario de salida de proveedores extraeuropeos antes del otoño, con decisión formal prevista para esa temporada. Entre los elementos que deben revisarse figuran las estaciones de trabajo, las herramientas colaborativas, el antivirus, la inteligencia artificial, las bases de datos, la virtualización y el equipamiento de red. La transición exigirá evaluaciones técnicas detalladas para garantizar compatibilidad, seguridad y continuidad de los servicios públicos.

Riesgos y oportunidades

Adoptar Linux a gran escala plantea desafíos: formación del personal, adaptación de aplicaciones críticas, gestión de parches y contratos de soporte locales. Sin embargo, también abre oportunidades para impulsar el ecosistema tecnológico nacional y europeo, reducir costes de licencias y reforzar la resiliencia frente a interferencias externas. Si la experiencia resulta positiva, el movimiento francés podría servir de ejemplo para otros Estados y entidades públicas que buscan balancear eficiencia técnica con autonomía estratégica.

¿Qué piensas?

Escrito por Federica Bianchi

Biologa nutricionista y periodista cientifica. 10 anos de practica clinica.

Asistencia muscular contextual con IA: aprender movimientos nuevos con estimulación eléctrica

Asistencia muscular contextual con IA: aprender movimientos nuevos con estimulación eléctrica